El ministro de Defensa Nacional, Fernando Barros, descartó la adopción de medidas excepcionales —como una eventual escolta naval— ante las alertas por un posible incidente del buque nacional Danstar, el cual se prepara para zarpar desde la región de Magallanes con destino a las Islas Malvinas.
Las declaraciones del titular de Defensa ocurren tras la advertencia del gobernador regional de Magallanes, Jorge Flies, quien tildó el escenario como una "preocupación real", respaldando información divulgada por un reportaje de BioBioChile. En dicha publicación, fuentes de inteligencia chilena alertaron sobre un eventual "evento crítico" tras el zarpe de la embarcación comercial, cuya fecha exacta de salida se mantiene bajo reserva.
Frente a la posibilidad de que la nave chilena sufra interceptaciones o bloqueos en su ruta, el ministro Barros recordó el marco legal que rige las aguas internacionales y a los tratados bilaterales vigentes.
"Los tratados los conocemos todos, los conocen nuestros vecinos argentinos, los conocen las personas que practican la navegación y el comercio internacional. El tratado que tenemos con la República Argentina, el que establece el libre acceso y llegada al Estrecho de Magallanes. Todo barco que sale del Estrecho de Magallanes, su navegación no puede ser restringida ni condicionada por nadie", afirmó la autoridad.
En esa misma línea, el secretario de Estado enfatizó que existen canales institucionales regulados internacionalmente: "Hay convenios internacionales que establecen ciertas limitaciones a eso y solo en virtud de esas limitaciones se puede consultar, inspeccionar un barco por si lleva elementos prohibidos, por si lleva personas que no lo desean".
Respecto a las especulaciones sobre un eventual choque diplomático, el titular de Defensa hizo un llamado a la calma y remarcó la continuidad del diálogo.
"Aquí se ha especulado mucho; yo llamaría a la prudencia. Tenemos relaciones cordiales con la República Argentina, la marina de ambos países tienen trato permanente y yo asumo que en el momento que salga un barco chileno con productos legales que va a las islas Malvinas, va a poder navegar conforme a la protección al paso inocente y a todos los principios y normas que regulan la navegación", sostuvo.
Consultado directamente sobre la opción de desplegar medios navales para custodiar la travesía del Danstar, Barros descartó la medida. "No hay ningún antecedente que lo justifique", respondió.
Asimismo, el ministro aseguró que los organismos del Estado se mantienen monitoreando el escenario operativo, sin que hasta el momento existan evidencias de un posible incumplimiento del derecho internacional marítimo.
"Siempre se están analizando todas las situaciones que pudieren devengar en algún inconveniente, pero desde el punto de vista de hoy no hay ningún antecedente que haga temer que se van a romper las normas que rigen la libre navegación en todos los lugares, en el océano Pacífico, Atlántico, incluso a las Islas Malvinas o a cualquier otro lugar", dijo.
Respaldo de EE.UU. sobre la soberanía del Estrecho
El ministro Fernando Barros también fue consultado por los recientes dichos del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, en medio de las fricciones diplomáticas surgidas semanas atrás por las pretensiones sobre el Estrecho de Magallanes manifestadas por el brigadier general argentino Gustavo Javier Valverde y las declaraciones del presidente Javier Milei sobre la explotación de recursos en Malvinas.
Barros desestimó cualquier duda respecto del apoyo norteamericano a la posición chilena: "El embajador Judd ha hecho varias declaraciones los últimos días. Hace dos semanas señaló que Estados Unidos oficialmente no tenía dudas y apoyaba 100% la posición que establecían los tratados y en toda la legislación, que el Estrecho de Magallanes es chileno, es de soberanía chilena y no lo ha discutido. Eso lo ha apoyado. Jamás ha condicionado esa declaración a una acción de parte nuestra".
Añadió que los lazos bilaterales trascienden cualquier controversia puntual de interpretación: "Posteriormente, en recientes declaraciones, lo que él ha dicho es que Chile y Estados Unidos tienen una relación muy rica, que no se limita a lo comercial, sino que va más allá. Es un tema cultural, un tema de defensa, un tema de intercambios tecnológicos, académicos y de amistad profunda. (...) El resto de que cómo se interpreta lo que dijo en su idioma o no idioma, yo creo que lo importante es que tenemos un país amigo que ha manifestado claramente el reconocimiento de nuestros derechos soberanos sobre el Estrecho de Magallanes".