Aunque ya comenzó la primavera y la preocupación empieza a centrarse en los alérgenos y la exposición al sol, las lluvias y las bajas temperaturas seguirán presentes en los próximos días.
Esta combinación no solo afecta a quienes tienen enfermedades respiratorias, también puede intensificar los síntomas de la rosácea, una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se manifiesta principalmente en el rostro, con enrojecimiento persistente, sensación de ardor, picazón y, en algunos casos, lesiones similares al acné.
Por eso, aunque los meses más fríos del año quedarán atrás, hay factores que no deben pasarse por alto, sobre todo en quienes viven con esta condición. La rosácea afecta a cerca del 10% de la población mundial y es más frecuente en mujeres adultas y en personas de piel sensible.
El frío y factores ambientales pueden gatillarla
El Dr. Marcelo Lefimil, dermatólogo de Clínica Santa María, explica que “efectivamente el frío puede empeorar la rosácea, porque a nivel de la piel hace que se liberen ciertas sustancias de inflamación, que se llaman citoquinas, que empeoran los rojos y los síntomas, además del ardor y el escozor”.
¿Cómo aliviar los síntomas?
El especialista de Clínica Santa María agrega: “Es importante, que cuando una persona con rosácea se va a exponer al frío y la humedad, ocupe una crema para proteger la barrera cutánea, y, ojalá, cubrir la zona con una bufanda que sea de un material suave, evitando materiales abrasivos como la lana”.
Además, sostiene que “es importante evitar los cambios bruscos de temperatura, porque las personas con rosácea, no solamente les afecta el frío extremo, sino también el calor extremo y el cambio frío- calor”.
Finalmente, el dermatólogo recomienda consultar con un especialista si los síntomas aumentan, aparecen lesiones poco habituales o las molestias no mejoran con las medidas de cuidado habituales. Y, advierte que no es recomendable automedicarse ni aplicar cremas o productos sin indicación médica, ya que algunos ingredientes pueden irritar aún más la piel y agravar el cuadro.