Meirivone Rocha (41), residente de Río Paranaíba en el estado de Minas Gerais, Brasil, se ha mantenido viral en las redes sociales por estar "casada" y tener una vida "matrimonial y familiar" con nada más y nada menos que un muñeco de trapo.
La mujer, que trabaja en servicios de aseo, impulsó esta puesta en escena en redes sociales con un objetivo económico urgente: reunir fondos suficientes para comprar una casa propia y dejar de pagar arriendo junto a sus dos hijos adolescentes.
El origen de la figura se remonta a los confinamientos por la pandemia en 2021, cuando la mujer recurrió a su madre costurera para solucionar la falta de pareja en eventos virtuales de baile tradicional forró (género musical clásico del nordeste de Brasil).
“Le pedí que me hiciera un muñeco de trapo para bailar, y ella aceptó. En el momento en que me mostró a Marcelo, fue amor a primera vista”, señaló Rocha en conversación con la revista brasileña Crescer de O'Globo.
La repercusión digital escaló con una ceremonia nupcial formal que incluyó 300 asistentes, juez, vestido de novia y alianzas. Además, tiempo después simuló tener un "hijo" e incluso fingió un "parto".
“Ocurrió en un escenario que creé en mi sala. Mis amigos fueron las 'enfermeras' y los 'médicos'”, explicó la protagonista respecto al ficticio alumbramiento de los supuestos descendientes de la pareja.
Meirivone y el muñeco - Instagram
La verdadera razón tras su "amor" con el muñeco
Pese a las críticas recibidas por la exposición pública, la trabajadora defiende su montaje como una alternativa de entretenimiento frente a los problemas cotidianos, manteniendo activa la campaña para consolidar su patrimonio habitacional definitivo.
"Inventé un teatro que llamó la atención de todos porque es diferente, es algo hermoso, que alegra a la gente. Han estado interactuando con nuestra historia y están viendo lo bien que se siente 'vivir una vida de teatro' en medio de este mundo difícil, esta prisa diaria, las deudas, los problemas, la depresión", consignó.