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Cómo explicar la muerte de un ser querido en la niñez: "Evitar expresiones como 'se quedó dormido'"

"Abordar estas conversaciones con honestidad, utilizando un lenguaje claro, concreto y adecuado a la etapa del desarrollo", destacó la docente UDD, María Pía Gutiérrez, agregando que el Día de Muertos en México nos da una mirada "posible y saludable de transformar ese vínculo y mantenerlo simbólicamente a través de los recuerdos".

Sebastián Mora Arriagada

Miércoles 28 de octubre de 2026

Hablar del Día de Todos los Santos es rememorar la tradición católica que homenajea a aquellas personas que fallecieron, dejando un legado que, a veces más y a veces menos, mantiene un legado en la vida terrenal.

Es común ver a miles de personas llenando los cementerios, realización de ceremonias especiales o incluso aprovechar la existencia de Halloween para, de alguna manera, hacer del 1 de noviembre -o sus víspera- un día especial.

Sin embargo, al hablar de la muerte no se suele considerar a menores de edad, siendo el grupo que muchas veces, por estar en una fase inicial de desarrollo, no logran captar la partida de alguien cercano.

María Pía Gutiérrez, docente de la Facultad de Psicología de la Universidad del Desarrollo, explicó a 24horas.cl que el duelo "es un proceso psicológico y emocional de adaptación que experimentamos cuando perdemos a alguien significativo en nuestra vida".

"No se trata solamente de sentir tristeza, sino de aprender progresivamente a vivir con esa ausencia, reorganizar nuestra vida y encontrar una nueva manera de mantener el vínculo con quien ya no está", añadió.

Es en este contexto que la especialista enfatizó que la no existencia física debe ser considerada y tomada en cuenta por niños, niñas y adolescentes: "La forma en que comprenden la muerte depende de su edad, de su desarrollo emocional y cognitivo, de sus experiencias previas y también del vínculo que tenían con la persona fallecida".

"Evitar expresiones como 'se quedó dormido' o 'se fue de viaje'"

Gutiérrez comentó que la psicología recomienda tener conversaciones "con honestidad, utilizando un lenguaje claro, concreto y adecuado a la etapa del desarrollo".

"Es importante evitar expresiones como 'se fue de viaje' o 'se quedó dormido', especialmente con los más pequeños, porque pueden generar confusión, falsas expectativas o temores. Sin embargo, más allá de explicar lo ocurrido, lo fundamental es ofrecer un espacio de acompañamiento y contención emocional, donde puedan expresar sus dudas, preocupaciones y emociones sin sentirse juzgados", subrayó.

Además, ejemplificó que un menor de edad puede tener distintas formas de mostrarse frente a una muerte, pero ello no implique mayor o menor impacto emocional.

"Algunos expresarán tristeza o miedo, otros podrían presentar irritabilidad, cambios conductuales o mayor necesidad de cercanía, mientras que otros continuarán jugando y realizando sus actividades habituales. Esto último no significa necesariamente que no estén experimentando dolor, sino que su manera de procesar la pérdida puede ser diferente a la de un adulto", afirmó.

¿Y qué pasa con los adolescentes?

Para este grupo, que muchas veces puede ser más reacio a recibir ayuda, la docente exhortó "fundamental respetar sus tiempos, validar sus emociones y mantener una disposición genuina al diálogo, sin presionarlos a hablar cuando no se sienten preparados".

"Es importante reconocer que, si bien suelen tener una comprensión más desarrollada de la muerte, también pueden experimentar dificultades para expresar lo que sienten, especialmente cuando intentan proteger emocionalmente a sus familiares o buscan enfrentar la situación de manera más autónoma", consignó.

"Recuérdame"

La película 'Coco', y su icónica canción 'Recuérdame' son fiel reflejo de una forma especial que tiene la cultura mexicana sobre la muerte.

Lejos de llorar a sus seres, el no olvidarlos es la clave para mantenerlos 'vivos'.

Si bien no existe una sola forma de enfrentar un pérdida, sí esta arista permite ser una forma 

"La tradición mexicana del Día de Muertos nos invita a reflexionar sobre un aspecto muy significativo desde la psicología, elaborar un duelo no significa olvidar a quien falleció ni necesariamente dejar de experimentar tristeza", manifestó la docente UDD.

De igual manera, detalló que, durante mucho tiempo, "algunas perspectivas psicológicas entendieron la elaboración del duelo como un proceso que implicaba desprenderse emocionalmente de la persona fallecida. Sin embargo, las aproximaciones contemporáneas reconocen que también es posible y saludable transformar ese vínculo y mantenerlo simbólicamente a través de los recuerdos, las historias familiares y los rituales de conmemoración".

"En este sentido, desde la psicología del duelo existe un concepto denominado vínculos continuos, que plantea que la adaptación a una pérdida no requiere romper el vínculo emocional con quien ha fallecido, sino que este puede transformarse e integrarse de una nueva manera en nuestra vida (…) los rituales de despedida y conmemoración cumplen una función psicológica importante, ya que ofrecen espacios simbólicos para reconocer la pérdida, expresar emociones, compartir recuerdos y otorgar significado a la ausencia", sentenció.