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"No coincide con lo que esperamos": cómo El Niño y la "extensión" del invierno afecta la salud mental

Los vaivenes del tiempo y la, todavía, pausada primavera, surgen como un inesperado desafío en la psicología, siendo necesario "mantener hábitos que favorezcan nuestro bienestar", advirtió María Pía Gutiérrez, docente UDD.

Sebastián Mora Arriagada

Viernes 23 de octubre de 2026

Un octubre tradicional en Chile era sinónimo de temperaturas cada vez más cálidas y días con gran luz natural, acorde a la primavera.

Si bien esta época es la que más puede afectar la salud mental de las personas, debido a la 'contradicción' que puede generar el ver cómo 'todo florece' mientras una depresión se intensifica, los cambios en el tiempo surgen como un inesperado nuevo factor a considerar.

Tormentas eléctricas, días excesivamente nublados y días fríos cuando el calendario casi marca noviembre, aparecen como una nueva arista que no se puede obviar.

María Pía Gutiérrez, docente de la Facultad de Psicología de la Universidad del Desarrollo, sostuvo a 24horas.cl que "las condiciones climáticas y ambientales pueden influir en nuestro bienestar psicológico, aunque muchas veces no seamos plenamente conscientes de ello".

"La exposición a la luz natural, por ejemplo, cumple un papel importante en la regulación de nuestros ritmos circadianos, es decir, aquellos procesos biológicos que organizan nuestros ciclos de sueño y vigilia, nuestros niveles de energía y distintos aspectos de nuestro funcionamiento emocional", destacó.

Por ello, Gutiérrez subrayó que "cuando experimentamos períodos prolongados de días grises, lluviosos o con escasa luminosidad, algunas personas pueden presentar mayor cansancio, somnolencia, desmotivación o una sensación de disminución de la energía".

El Niño y la "extensión" del invierno mental

Al haber incertidumbre sobre cuándo podrían normalizarse las temperaturas, la especialista comentó que esto "nos recuerda que las condiciones meteorológicas no siempre coinciden con lo que esperamos de una determinada estación".

"Así, cuando llegamos a fines de octubre, en plena primavera, y continuamos experimentando días fríos, lluviosos o con poca luminosidad, puede producirse una diferencia entre nuestras expectativas y las condiciones ambientales que efectivamente vivimos", dijo.

Igualmente, remarcó que "esto puede generar frustración o desánimo en algunas personas, especialmente cuando esperamos que esta época del año favorezca una mayor actividad al aire libre y espacios de recreación".

Más aún, insistió en que "las condiciones climáticas también pueden influir indirectamente en nuestro bienestar a través de los hábitos cotidianos. El frío y la lluvia pueden reducir las oportunidades de realizar actividad física, participar en actividades recreativas o compartir con otras personas, todas ellas experiencias que contribuyen positivamente a nuestra salud mental".

Cambios en el clima "puede relacionarse con episodios depresivos"

La docente entregó una mirada que permite saber qué hacer ante el contexto presente en la actualidad: "Desde una perspectiva clínica, sabemos que algunas personas presentan una mayor sensibilidad a las variaciones estacionales de la luz natural".

De igual manera, enfatizó que, "en determinados casos, estas variaciones pueden relacionarse con episodios depresivos con patrón estacional".

"Sin embargo, es fundamental distinguir estas condiciones clínicas de las fluctuaciones habituales del estado de ánimo", prosiguió.

El tiempo sí influye en cambios de personalidad

Al respecto, subrayó la necesidad de analizar el caso particular, ya que "sentirse más cansado, desmotivado o triste durante algunos días grises no significa necesariamente estar experimentando una depresión".

"El impacto del clima depende de múltiples factores, como nuestra salud mental previa, nuestras características individuales, nuestras rutinas y las circunstancias personales que estamos atravesando.

Por ello, independientemente de las condiciones meteorológicas, es importante mantener hábitos que favorezcan nuestro bienestar psicológico, como procurar exponernos a la luz natural durante el día, sostener horarios regulares de sueño, realizar actividad física y mantener espacios de socialización y actividades gratificantes", sentenció.