Las intoxicaciones asociadas a quetiapina y zopiclona han aumentado de manera significativa en Chile durante las últimas dos décadas, según cifras del Centro de Información Toxicológica de la Universidad Católica (CITUC). El fenómeno ha encendido las alertas entre los especialistas, quienes advierten sobre los riesgos de la automedicación y el acceso a medicamentos a través de canales informales.
En diálogo con 24Horas.cl, el doctor Christian González, jefe de Urgencias de Clínica Santa María, señaló que uno de los principales peligros radica en la compra de fármacos fuera de establecimientos autorizados. “No existe ninguna entidad que garantice que lo que se está adquiriendo corresponde realmente al medicamento indicado. Además, se desconocen las condiciones de almacenamiento, transporte o si los productos están vencidos, factores que pueden alterar su efectividad o seguridad”, explicó.
El especialista también enfatizó la importancia de evitar la automedicación, especialmente con medicamentos utilizados para tratar trastornos del sueño. “La quetiapina es un antipsicótico que puede tener efectos sobre el sueño, pero su uso debe estar respaldado por una evaluación profesional. Los problemas de sueño no se resuelven únicamente con pastillas y, muchas veces, requieren cambios en hábitos e higiene del sueño”, indicó. Asimismo, advirtió que el uso prolongado puede generar tolerancia, llevando a los pacientes a aumentar las dosis por cuenta propia y elevando el riesgo de sobredosis e intoxicaciones.
Por su parte, el doctor Mauricio Cancino, médico internista de Clínica Ciudad del Mar, detalló que "durante las últimas dos décadas, las intoxicaciones asociadas a quetiapina y zopiclona han experimentado un incremento exponencial en Chile. Los casos relacionados con quetiapina aumentaron desde menos de uno anual a más de 3.000, mientras que las intoxicaciones por zopiclona superan actualmente los 2.500 casos al año. Estos datos reflejan cambios importantes en los patrones de prescripción, acceso y utilización de medicamentos psicotrópicos en nuestra población. La quetiapina es un antipsicótico atípico indicado para patologías como la esquizofrenia y trastorno bipolar".
"Ha ampliado progresivamente su uso en dosis bajas, como tratamiento coadyuvante del insomnio. Por su parte, la zopiclona continúa siendo 1 de los hipnóticos más indicados para del sueño. Sin embargo, ambos fármacos poseen perfiles farmacológicos que exigen una evaluación clínica rigurosa y un seguimiento permanente", agregó.

Los riesgos de las intoxicaciones por quetiapina y zopiclona
"Desde el punto de vista toxicológico, las intoxicaciones por estos medicamentos pueden manifestarse con compromiso variable del sistema nervioso central, desde somnolencia y confusión hasta disminución significativa del nivel de consciencia. En el caso de la quetiapina, además, puede observarse hipotensión arterial, taquicardia y alteraciones del ritmo cardíaco", explicó.
"A su vez, la zopiclona puede producir depresión respiratoria, especialmente cuando se asocia a alcohol, opioides u otras benzodiacetinas. Un escenario clínico frecuente corresponde al adulto mayor con polifarmacia, que agrega, por cuenta propia, dosis adicionales para intentar controlar el insomnio persistente, aumentando el riesgo de caídas, fracturas y hospitalización", añadió.
"Otro ejemplo relevante es la utilización de medicamentos disponibles en el hogar por parte de adolescentes durante episodios de crisis emocionales, situación que ha contribuido significativamente al aumento de las consultas toxicológicas registradas por el CITUC. Este fenómeno nos obliga a reforzar tres aspectos fundamentales: Una prescripción racional y basada en indicaciones precisas; la educación permanente a pacientes y a los cuidadores evitando los riesgos; y, por supuesto, el almacenamiento seguro y la detección precoz de los problemas de salud, ya que esto puede incrementar el riesgo de eventos adversos", complementó.
"Las cifras que hemos comentado representan no solo un problema toxicológico, sino también una señal de alerta sobre la salud mental, la automedicación y la seguridad en el uso de medicamentos en nuestro país", concluyó.