Este 29 de octubre se conmemora el Día Mundial del Ataque Cerebrovascular (ACV). Según cifras de la Asociación Chilena de Enfermedades Vasculares Encefálicas, en Chile ocurre un caso cada 15 minutos, contabilizando cerca de 40 mil episodios anuales. Esta cifra sitúa al ACV entre las principales causas de muerte y discapacidad adquirida en el país.
Pese a su alto impacto, hasta el 90% de los ACV se vincula a factores de riesgo modificables y más de la mitad de los casos se relaciona con la hipertensión arterial, patología asintomática que suele avanzar sin detección previa.
Un estudio internacional publicado en el Journal of the American College of Cardiology (JACC), con datos de Corea del Sur y Estados Unidos, puso en duda que estos episodios "ocurran sin aviso". La investigación determinó que la gran mayoría de los pacientes ya presentaba al menos un indicador de riesgo antes de sufrir su primer infarto o ACV.
"Quien sufre un ACV muchas veces no puede pedir ayuda por sí mismo, de modo que su pronóstico depende de que alguien a su lado reconozca los síntomas y llame al 131 sin esperar a ver si se le pasa", señala el Dr. Alexis Rojo, neurólogo y presidente de ACEVE.
Por otra parte, una de cada cuatro personas mayores de 25 años sufrirá un ataque cerebrovascular (ACV) a lo largo de su vida, según la World Stroke Organization (WSO).
ACEVE
Para detectar una emergencia en menos de un minuto, los especialistas recomiendan realizar tres pruebas básicas a la persona afectada:
- Pedirle que sonría.
- Que levante ambos brazos.
- Que pronuncie una frase sencilla.
La presencia de dificultad en cualquiera de estas acciones exige la comunicación inmediata con el Samu a través del 131.