Durante 2026, las condiciones para los pagos de sueldos en Chile cambiaron dos veces. En primer lugar, en abril, cuando la jornada laboral bajó de 44 a 42 horas semanales y, después desde las remuneraciones de agosto, ya que el aporte previsional de cargo del empleador subió a 3,5% de la remuneración imponible. Ambos ajustes exigieron modificar los cálculos de cada mes en un ámbito donde los errores ya eran frecuentes.
De hecho, según el balance de la Dirección del Trabajo correspondiente al año 2024, la materia más denunciada fue el no pago de la remuneración íntegra, con 12.973 casos, mientras que el pago del sueldo de forma parcial o incorrecta sumó otras 9.478 denuncias.
En este contexto, uno de los errores que más se repite está en las horas extra. Principalmente, ya que la ley exige pagarlas con un recargo de 50% sobre el sueldo convenido y, considerando que la jornada ahora es más corta, el valor de cada hora aumentó. Por lo que, si el cálculo se sigue haciendo con la jornada antigua, el trabajador recibe menos de lo que le corresponde.
“La mayoría de los errores en una liquidación no son de mala fe. Son el resultado de procesos manuales frente a reglas que cambian año a año: una planilla que no se actualizó con la nueva jornada o un porcentaje mal ingresado se repite mes a mes y puede afectar a cientos de personas al mismo tiempo”, afirma [nombre y cargo a confirmar], de Rex+.
Junto a esto, otro foco de atención en los errores a la hora de pagar las remuneraciones a colaboradores está en la reforma de pensiones. Esto debido a que el nuevo aporte en las cotizaciones es de cargo exclusivo del empleador, por lo que no debería aparecer como un descuento ni tampoco reducir el sueldo líquido de los trabajadores.
Por otro lado, otras equivocaciones habituales son las omisiones de las semanas corridas, que obligan a pagar a los empleadores los días domingos y festivos a muchos de sus trabajadores con remuneraciones variables, como comisiones. Así como también, los días mal descontados por licencias médicas o los días de vacaciones proporcionales que se calculan erróneamente al término de un contrato.
Ante estas situaciones, expertos recomiendan que para detectar este tipo de fallos, el primer paso es revisar cada mes la liquidación y compararla con lo pactado en el contrato. Por ley, todo comprobante de pago debe indicar el monto pagado, la forma en que se calculó y los descuentos realizados.
Mientras que, la Dirección del Trabajo establece que, aunque el trabajador haya firmado el comprobante de pago, igualmente puede denunciar en caso de recibir menos sueldo de lo que oficialmente le correspondía.
“Pagar bien y a tiempo es la base de cualquier relación laboral sana. Cuando una organización se hace cargo de que sus cálculos sean correctos, protege a sus personas y, al mismo tiempo, su propia sostenibilidad”, concluye [nombre y cargo a confirmar], de Rex+.