La fundadora de Japi Jane fue invitada al programa conducido por el chef y divulgador científico Heinz Wuth, donde abordaron qué hay de cierto detrás de los alimentos asociados al deseo sexual. Fue en ese contexto que Morgan planteó que el efecto afrodisíaco no depende solo de la comida, sino también del ambiente en que se comparte.
“Un pan con mantequilla puede ser muy afrodisíaco”, afirmó, explicando que elementos como el contexto, el cariño y la conexión con la pareja pueden cambiar por completo la experiencia.
Según señaló, incluso una preparación simple puede adquirir otro sentido si existe dedicación detrás. “El ambiente, de donde se está sirviendo y consumiendo esa cosa… tú tienes esa misma comida que se supone que es afrodisíaca, que tu pareja te lo prepara con mucho cariño. Puso la mesa, limpió los platos. Hizo tareas domésticas. Porque de hecho eso sí sube el libido”, comentó.
Morgan también ejemplificó su punto con una escena: imaginar compartir un pan calentito con mantequilla, pero vendando los ojos de la pareja para potenciar otros sentidos. La reflexión sorprendió al conductor, quien reaccionó entre risas diciendo: “Me estoy poniendo nervioso”.
La conversación se dio en el marco de un capítulo dedicado a revisar qué dice la ciencia sobre la llamada comida afrodisíaca y cuánto de ello responde, en realidad, a creencias populares.