Monserrat Álvarez, periodista y conductora del Buenos Días a Todos, habló sobre su experiencia al usar Ozempic tras un análisis de los efectos secundarios y la aprobación del nuevo genérico del medicamento inyectable llamado Picmagluti.
Gran expectación ha generado la nueva alternativa terapéutica con semaglutida autorizada en Chile. Se trata de un medicamento inyectable que comparte el mismo principio activo que Ozempic y que se convirtió en la primera semaglutida de síntesis química aprobada en el país.
Monserrat Álvarez revela la dura experiencia que vivió con Ozempic
Ante ese contexto, en el matinal Buenos Días a Todos se analizó junto a un especialista sobre los efectos secundarios del medicamento actual y el genérico que saldrá a la venta.
Quien no quedó ajena a dar su experiencia fue Monserrat Álvarez, instancia en que reveló cómo se sintió al usar Ozempic recomendado por una nutrióloga.
"Yo me puse Ozempic, de partida me vino como depre y no es a la primera persona que he escuchado que anda con un desánimo, andaba con cansancio", comenzó diciendo la animadora.
Luego, confesó que en el periodo que usó el medicamento "andaba cansada, deprimida; después me dolían los huesos , sentía que me dolían los músculos y dije: 'Es psicológico', pero después empecé a mirar los síntomas porque pensé que me iba a dar influenza porque me dolía el cuerpo".
Aunque admitió que esos síntomas después se le quitaron con el pasar de los días, pero "a la semana siguiente que me puse la dosis mínima, me vino de nuevo el dolor de huesos y me puse a leer los efectos secundarios, por eso nunca más lo usé y nunca más me dolieron los huesos", admitió.
Finalmente, la animadora de TVN aclaró que Ozempic "me produjo baja energía y también depresión (...) De verdad a mí me hizo muy mal, no lo volvería a usar (...) tenía ganas de llorar", cerró.
Nutriólogo explica experiencia de Monserrat Álvarez
Ante la experiencia de la conductora, el nutriólogo Óscar Barrera aclaró en el mismo programa que "este fármaco baja las ganas de comer y, ¿qué pasa si estamos comiendo menos? Hay falta de energía".
"Al usar estos fármacos se han visto casos de desnutrición porque baja tanto el apetito que la gente deja de comer y eso lleva a baja en las proteínas, desnutrición, bajo de ánimo y es verdad que uno puede llegar a sentir síntomas depresivos, ganas de no hacer nada, no tener fuerzas", declaró.
Por eso, el especialista hizo un llamado a tomar todas las precauciones médicas: "Cuando se ocupan estos medicamentos, es para regular la forma de alimentación, pero tiene que ir de la mano de un control nutricional y ser estrictos junto con la actividad física", cerró.