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Connotado actor nacional recuerda su época de excesos: “Me pegué un chantazo firme”

El actor abordó las exigencias del trabajo actoral tras un quiebre sentimental, el cambio en la enseñanza universitaria y los episodios que lo llevaron a modificar sus hábitos a los 27 años.

24horas.cl

Sábado 1 de agosto de 2026

El actor Matías Oviedo analizó pasajes clave de su trayectoria artística y vida personal, abordando desde sus inicios académicos en la universidad hasta la complejidad de llevar a cabo grabaciones en medio de conflictos afectivos.

Sobre eso, el intérprete especificó que en su primera época vinculado al mundo de las tablas, vivió excesos que estuvieron a punto de costarle su fuente laboral.

"A los 27 años tuve un cambio porque pasé una etapa de excesos", rememoró Oviedo, para agregar: "Carreteaba harto hasta los 27 y me chanté un poco, porque desde los 24, 25, 26 y 27 de repente me empecé a perder, a hacer puras cagadas". 

"Me pegué un chantazo firme como de cinco años. Fue un poco para no perderlo todo. Perdí parejas, amigos y ya iba a perder la pega, y me pegué el alcachofazo", expresó.

En esa línea, explicó que el vertiginoso periodo coincidió con sus inicios en la pantalla chica, época en la que comenzó a recibir sus primeros sueldos y a tener mayor visibilidad.

"Había hecho mis primeras teleseries, estaba joven, con trabajo, plata y conocido. No es que me creí el cuento, ni mucho menos, pero me excedí, jaja", recordó Matías Oviedo. 

"Me daba lo mismo que la gente me reconociera en la calle: buena onda, hasta hoy. Yo creo que fue el exceso de verme "exitoso" y joven. Pero creo que lo pude manejar a tiempo", dijo el actor.

De ese modo, Matías Oviedo complementó: "Empecé a desaparecer un poco, de cuerpo y alma. Uno hace tonteras básicamente, cuando no está lúcido, e hice muchas tonteras".

Matías Oviedo habla de la separación de la persona y el actor al momento de trabajar

Respecto a la separación de la esfera laboral respecto de los problemas personales al momento de filmar, el intérprete explicó que el ritmo de producción impone una exigencia inmediata en el set.

"Tienes que separarlo obligadamente, porque hay una escena y producción que hacer, y no puedes quedarte pegado: tienes que producir, hacerlo y te dicen 'esta escena tenemos que hacerla, y tenemos que hacer diez más'", afirmó Oviedo sobre la dinámica de trabajo.

El artista añadió que, aunque no existían discusiones directas en las filmaciones, la carga emocional permanecía al finalizar las jornadas. En ese sentido, puntualizó que "hacíamos nuestras escenas, pero cada uno se iba con su corazón complicado. Cada uno en su complicación. Después se fue pasando".