El periodista y presentador de televisión Jean Philippe Cretton reveló que enfrenta una compleja situación personal tras ser blanco de un hostigamiento continuo en plataformas digitales durante los últimos tres años, contexto en el cual decidió formalizar la entrega de los antecedentes ante los tribunales correspondientes para identificar a quien resulte responsable.
A través de un extenso testimonio publicado en su cuenta oficial de Instagram, el comunicador describió la naturaleza de los persecuciones y ataques que ha recibido. "Estoy siendo objeto de un acoso sistemático, grave, delirante desde hace tres años por una persona que, por supuesto, aún no conozco", afirmó el profesional de los medios al detallar la prolongada crisis que afecta su vida cotidiana.
La trama de hostigamiento se sostiene sobre una narrativa falsa vinculada a un antiguo expediente judicial de alta connotación social.
La persona detrás de los mensajes adjudica al periodista una supuesta intervención mediática en favor de imputados de dicha causa, premisa que el propio comunicador descartó categóricamente debido a la inexistencia de vínculos directos o entrevistas con las partes involucradas en aquel proceso.

El alcance de las agresiones traspasó el ámbito personal del animador para dirigirse directamente contra su entorno íntimo y familiar. Su madre y amigos cercanos han recibido constantes interacciones invasivas y comentarios despectivos en momentos de alta vulnerabilidad emocional, como durante el complejo estado de salud de un familiar y las exequias de su abuela.
Las repercusiones de este ambiente hostil terminaron por alterar los hábitos diarios y la movilidad del periodista. Para evitar ser foco de especulaciones o alimentar trascendidos en la prensa de espectáculos, la víctima ha optado por reducir drásticamente sus salidas a espacios públicos y apariciones sociales.
Ante la persistencia de los hechos, Cretton resolvió ingresar el caso a las instituciones de justicia para que se inicien las indagatorias pertinentes. Pese a cuestionar la lentitud de los procesos legales ante las dinámicas del ciberacoso moderno, confía en que los peritajes permitan establecer la identidad de la persona emisora de los mensajes.

En el cierre de su declaración, el profesional dirigió un mensaje explícito exigiendo poner fin a la persecución, abriendo la opción de retirar las acciones si se detiene el hostigamiento. "Es momento de parar. Tres años me parecen un tiempo suficiente", expresó, añadiendo que "si paras ahora, estoy dispuesto a perdonar también", pero advirtiendo que de continuar el asedio llegará hasta las últimas consecuencias legales.