El paso de BTS por Chile no solo dejó recuerdos memorables, sino que también generó una ola de comentarios en redes sociales de fanáticos que aseguraron sentirse desganados, nostálgicos e incluso experimentar una sensación de "vacío" tras el término de los conciertos.
Este fenómeno se conoce popularmente como "depresión postconcierto". Mireya Sepúlveda, psicóloga infantil y juvenil de Clínica Alemana, sostuvo que este sentimiento es normal y esperable después del fin de un evento altamente anticipado.
"No estamos hablando de un episodio depresivo ni de un trastorno clínico. Es una experiencia emocional real tras vivir un evento esperado durante meses. Al concluir el concierto, se genera un contraste brusco entre la alta intensidad afectiva experimentada y el regreso a la rutina cotidiana, lo que suele traducirse en nostalgia, tristeza o desgano pasajero", explicó la especialista.
Más allá del gusto musical, la psicóloga señaló que estos megaeventos representan espacios de reconocimiento mutuo, donde miles de personas se reúnen con otras que comparten sus valores, estética e ideales.
"Los fans perciben a estas figuras públicas como personas muy cercanas o familiares. Por ello, para algunas personas el fin del concierto es procesado por la mente como una separación o pérdida transitoria de ese vínculo tan valorado e idealizado", afirmó.
Si bien querer ver fotos y videos, o hablar recurrentemente del concierto, son reacciones normales, la especialista advirtió que existen señales de alerta. Entre ellas están la tristeza persistente, la imposibilidad prolongada de retomar la rutina y las alteraciones significativas del sueño o el apetito. En estos casos, podría tratarse de un cuadro clínico previo o asociado.
Recomendaciones para padres y adultos cercanos
-
No minimizar la experiencia: evitar frases como "es solo un concierto" o "es una exageración por un grupo de cantantes". Para ellos, puede representar un hito identitario significativo
-
Fomentar la escucha activa: permitirles mostrar fotos, compartir videos o escuchar la música las veces que necesiten para procesar lo vivido
-
Validar sus emociones: preguntarles qué valores o virtudes admiran de los artistas, ayudándoles a integrar la experiencia como un recuerdo positivo en sus vidas