El miedo a la molestia que puede provocar una mamografía es una de las barreras que enfrentan algunas mujeres al momento de realizarse este examen. Sin embargo, la detección temprana del cáncer de mama puede marcar una diferencia fundamental en el pronóstico de la enfermedad.
En Chile, el cáncer de mama es la principal causa de muerte por cáncer entre las mujeres. Frente a este escenario, el doctor Badir Chahuán, jefe de la Fundación Arturo López Pérez (FALP), hizo un llamado a reforzar la prevención y la realización de controles periódicos.
"El cáncer de mama detectado a tiempo tiene más del 90% de posibilidades de curación", explicó el especialista a 24 Horas. No obstante, advirtió sobre la cantidad de diagnósticos que se realizan cada año y la mortalidad asociada a esta enfermedad.
"De los 6.000 casos que se diagnostican en Chile, cerca de 2.000 se nos mueren", señaló, cifras que, según indicó, reflejan la importancia de detectar los tumores en etapas iniciales.
Uno de los temores más frecuentes frente a la mamografía es la molestía que puede generar la comprensión de la mama durante el procedimiento. Aunque puede resultar incómodo, el examen dura aproximadamente cinco minutos.
De acuerdo al especialista, una recomendacion es programar el procedimiento, cuando sea posible, después de la menstruación. Esto se debe a que, durante ciertos momentos del ciclo menstrual, los cambios hormonales pueden aumentar la sensibilidad mamaria y hacer que la compresión resulte más incómoda.
"No tenemos que tener miedo a encontrar algo, sino que tenemos que tener miedo de no encontrarlo a tiempo", enfatizó.
Asimismo, el doctor Badir Chahuán hizo un llamado a comenzar los controles mamográficos a los 40 años y realizarlos una vez al año. Junto con los exámenes preventivos, el especialista destacó la importancia del autocuidado y de conocer el propio cuerpo.
"Es importante que seamos proactivos, no solo con exámenes, sino que también con el autocuidado. Una vez al mes, tener la rutina de tocar las mamas", indicó.
La autoobservación puede ayudar a identificar cambios, como bultos, alteraciones en la piel o modificaciones en el pezón. Sin embargo, no reemplaza los controles médicos ni la mamografía, ya que algunas lesiones no generan síntomas y solo pueden identificarse mediante exámenes de imagen.