La Municipalidad de Castro confirmó la renuncia voluntaria del director de Seguridad Municipal, Alejandro Pino Medina. La salida de la autoridad local se oficializó tras hacerse pública una acusación por la instalación de un empalme no autorizado en una vivienda vecina.
La controversia comenzó tras una transmisión en vivo difundida por el periodista Patricio Oñate. En el registro, el comunicador aseveró que una revisión de la empresa Saesa constató la intervención de su red eléctrica para suministrar energía al portón automático de Pino Medina.

El afectado explicó que la anomalía se habría extendido durante casi un año, generando un cobro adicional por $401.200 en su boleta. Debido a esta situación, anunció la presentación de una acción formal ante la Fiscalía para esclarecer eventuales responsabilidades penales.
Alejandro Pino Medina, quien también se desempeñó como funcionario de la Policía de Investigaciones (PDI), ejercía la jefatura de la unidad de seguridad desde el 8 de enero de 2026. Su dimisión ocurrió un día después de la difusión pública de los hechos.
Frente a la contingencia, el alcalde de Castro, Baltazar Elgueta, ratificó la salida del profesional y valoró su trabajo en el área preventiva. "Respeto la decisión del exdirector y su determinación de abordar asuntos personales en el ámbito correspondiente", manifestó el jefe comunal.