Un vuelo de la aerolínea Sepehran Airlines declaró emergencia minutos después de despegar desde el aeropuerto de Mashhad, en Irán, debido al reventón de uno de sus neumáticos durante la maniobra de despegue.
El fallo de la rueda provocó el desprendimiento de la banda de rodadura, cuyos restos impactaron la estructura e incitaron un desperfecto en uno de los motores de la aeronave, que tenía como destino la ciudad de Kermanshah, al oeste del país.
Registros captados por los pasajeros dieron cuenta de la fuerza del impacto en la cabina, donde la vibración desprendió paneles del techo, dejó cableado al descubierto y abrió de golpe los compartimentos superiores, arrojando equipaje al pasillo.
Ante la pérdida de estabilidad, la tripulación inició de inmediato el retorno hacia la terminal de origen. El piloto logró maniobrar la aeronave en medio de las turbulencias y completó un aterrizaje de emergencia en la pista de Mashhad sin que se informaran víctimas fatales.