Keiko Fujimori juró formalmente como la nueva presidenta de Perú para el período 2026-2031, convirtiéndose en la segunda mujer en liderar el país tras imponerse en los comicios presidenciales.
Durante su discurso inaugural, la jefa de Estado confirmó un endurecimiento de la estrategia de seguridad pública para combatir la delincuencia.
“Durante los estados de emergencia, las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control interno”, señaló Fujimori.
La medida busca intervenir zonas críticas azotadas por bandas criminales, narcotráfico y minería ilegal, mediante una labor coordinada con la Policía Nacional peruana.
El despliegue militar se alinea con la tensión previa en la frontera sur, donde el gobierno saliente declaró estado de emergencia y rechazó la propuesta de un corredor humanitario realizada por el Presidente de Chile, José Antonio Kast.
En materia presupuestaria, la mandataria anticipó el uso de decretos de urgencia y la solicitud de facultades delegadas al Congreso para enfrentar el impacto del Fenómeno del Niño, fenómeno climático que según proyecciones del Banco Central local amenaza el crecimiento económico del país.
En el plano laboral, la jefa de Estado anunció una actualización de la Remuneración Mínima Vital.
“Para mejorar los ingresos de los trabajadores elevaremos la remuneración mínima vital a mil 300 soles”, indicó la presidenta de Perú.
La medida representa una subida del 15% en los salarios básicos —equivalente a unos 311 mil pesos chilenos—, aunque el Ejecutivo evitó precisar la fecha exacta en que comenzará a regir el incremento.
El inicio de la administración fujimorista ocurre en medio de objeciones de agrupaciones de víctimas de la dictadura de Alberto Fujimori y de la oposición política, en un país marcado por la inestabilidad institucional de ocho mandatarios en la última década.
Respecto a una eventual oposición parlamentaria, el analista Carlos Escaffi desestimó un escenario adverso inmediato para el Palacio de Gobierno.
“Seguramente habrán iniciativas de vacancia, otra es que efectivamente lleguen a concretarse. En el corto plazo no lo veo, básicamente por la conformación y la representación que tiene el partido de Fujimori al nivel de las dos cámaras”, afirmó Escaffi.