Conmoción mundial ha generado la muerte de una joven de 21 años que realizaba bengeeen la ciudad de Limeira, en Brasil.
Maria Eduarda Rodrigues Freitas, licenciada en Educación Física y Gestión Deportiva de 21 años falleció durante la actividad de salto extremo debido a que los trabajadores del lugar no le pusieron las cuerdas de seguridad requeridas.
Sin embargo, este martes se conoció un nuevo antecedente del fatal suceso: uno de los empleados le habría robado una cámara a la joven, instantes antes del incidente.
El testigo clave
En las últimas horas, trascendió el testimonio de un testigo que podría ser clave para la causa.
Se trata de Raphael Goulard, quien estaba esperando su turno para saltar después de la jóven fallecida, el cual afirmó haber visto como uno de los instructores retiraró del cuerpo de la víctima, después de la caída, una cámara GoPro que llevaba puesta.
En diálogo con la agencia de noticias local EPTV, señaló: “La primera escena que recuerdo fue la deun empleado quitando una cámara GoPro del cuello de un cuerpo que ya estaba en el suelo”.
La Justicia de Brasil dispuso la detención de tres empleados En principio, la Policía Civil detuvo a seis personas vinculadas a la organización de la actividad extrema. Sin embargo, tras las primeras declaraciones ante la Justicia, solo tres quedaron en prisión.