El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil prohibió a Meta, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, restringir sin justificación el alcance de contenidos políticos relacionados con las campañas para la segunda vuelta de las presidenciales, se informó el jueves.
En su decisión, el magistrado Marco Aurélio Bellizze, uno de los miembros del TSE, atendió una denuncia de la campaña del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que aspira a la reelección, según la cual Meta estaría favoreciendo el contenido del senador opositor Flávio Bolsonaro, el candidato más votado en la primera vuelta.
La campaña del Lula acusó a Meta de reducir selectivamente la circulación de publicaciones favorables al mandatario, y de permitir la difusión de contenidos vinculados a sus adversarios políticos.
El senador ultraderechista, el más votado en la primera vuelta con 47 % de los votos, definirá la Presidencia de Brasil en un balotaje el 25 de octubre con el presidente progresista, que tuvo el 45 %.
Virtual empate técnico
Bolsonaro encabeza los sondeos de intención de voto para la segunda vuelta, pero con una diferencia de solo dos puntos porcentuales (51 % contra 49 %), lo que indica que ambos candidatos están técnicamente empatados.
La sentencia contra Meta establece una multa diaria de 500.000 reales (unos 93.000 dólares) en caso de incumplimiento y obliga a la empresa a garantizar un tratamiento igualitario a ambas candidaturas, incluida la utilización de su herramienta de inteligencia artificial Meta AI para producir contenidos electorales.
La decisión prohíbe a la compañía reducir la distribución de contenidos políticos, excluir publicaciones de los sistemas de recomendación, restringir su visibilidad en las búsquedas o alterar las métricas sin una justificación válida.
Las limitaciones seguirán permitidas cuando respondan a políticas previamente establecidas y aplicadas por igual a ambas campañas, a las normas electorales o a órdenes judiciales.
La red social responde: "Meta no toma partido"
El conglomerado tecnológico Meta —propietario de Facebook, Instagram y WhatsApp— descartó tajantemente las denuncias de injerencia en las elecciones presidenciales de Brasil, calificando de “falsas e infundadas” las acusaciones levantadas por la campaña de Luiz Inácio Lula da Silva.
“Meta no toma partido en esta ni en ninguna otra elección”, afirmó la compañía a través de un comunicado, respondiendo a las quejas por una supuesta reducción intencional en la difusión de las publicaciones del mandatario para favorecer a su rival, el senador Flávio Bolsonaro.
En su declaración, la multinacional aseguró que sus sistemas no clasifican ni distribuyen contenidos en función de su ideología política. En esa misma línea, atribuyeron los problemas denunciados por el oficialismo exclusivamente a una serie de "incidentes técnicos".
La empresa reconoció ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) que el pasado 23 de septiembre la cuenta publicitaria de Lula fue desactivada por error durante poco más de una hora. Esto ocurrió luego de que un anuncio fuera identificado, equivocadamente, como un posible intento de suplantación de un programa social del Gobierno brasileño.
Pese a esta resolución y a la defensa con datos técnicos presentada por la empresa, la campaña de Lula anunció que escalará el conflicto y llevará sus denuncias ante misiones electorales y organismos internacionales, incluyendo a la OEA, la Unión Europea y el Parlamento del Mercosur.