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Muerte de Maradona no se pudo prever, según perito en juicio

El astro del fútbol argentino falleció debido a un "evento agudo", súbito e inesperado, debido a una arritmia cardiaca.

24horas.cl

Viernes 18 de septiembre de 2026

Diego Maradona falleció por un evento súbito e inesperado que no podía haber sido previsto, aseguró el pasado jueves un cardiólogo citado por la defensa en el juicio en Argentina, que busca determinar responsabilidades en la muerte del astro del fútbol en 2020.

Siete profesionales de la salud son acusados de homicidio con dolo eventual, una figura que implica que eran conscientes de que sus acciones u omisiones podían llevar a la muerte del 'Diez'. La fiscalía señala que podían haber previsto el desenlace fatal.

Pero el cardiólogo Ricardo Iglesias aseguró que Maradona "tuvo un evento agudo por arritmia, por eso se muere. Los eventos agudos súbitos son inesperados y no había elementos que preanunciaran un final de este tipo".

Su declaración en la audiencia contradice a peritos de la acusación, quienes sostuvieron en audiencias previas que Maradona sufrió una agonía prolongada producto de una insuficiencia cardíaca desatendida.

Iglesias descartó esa teoría y aseguró que el exfutbolista no tenía una patología activa en 2020. Explicó que, al cesar el consumo de drogas que le habían generado un evento cardíaco en el año 2000, su corazón logró una "restitución ad integrum".

"El corazón es absolutamente normal. Yo no encuentro evidencia para sostener que hubo una situación de agonía prolongada", dijo Iglesias contradiciendo a los expertos que habían asegurado que el 'Diez' pudo haber agonizado 12 horas antes de morir.

Maradona murió el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, de un paro cardiorrespiratorio asociado a un edema agudo de pulmón mientras cumplía una internación domiciliaria en una casa de Tigre, al norte de Buenos Aires, luego de una cirugía en la cabeza.

El extenso juicio en la ciudad de San Isidro, cerca de Tigre, comenzó en abril y ya transita su última etapa. Los acusados (médicos, enfermeros y un psicólogo) arriesgan hasta 25 años de prisión. Todos alegan inocencia.

Con apenas un puñado de testigos pendientes, el próximo 8 de octubre comenzarán los alegatos de las 13 partes involucradas, divididas en seis acusaciones y siete defensas.