Con lágrimas de alegría, la cantante Céline Dion regresó el sábado a los escenarios tras seis años de ausencia, debido a una enfermedad neurológica incurable, en un concierto con todas las entradas agotadas en la capital de Francia.
“Hay algo que puedo decirles en dos palabras: estoy bien”, expresó la estrella francocanadiense ante los 30.000 espectadores reunidos en la Plenitude Arena, una inmensa sala ubicada en las afueras de París.
Dion abrió visiblemente emocionada su primer recital completo en seis años con su balada en francés “On ne change pas” (“Uno no cambia”), de los años noventa. Con lágrimas en los ojos, la diva de 58 años tuvo que dejar de cantar momentáneamente durante el primer tema.
“Estas son, por supuesto, lágrimas de alegría. Estoy encantadísima de verlos”, dijo a los espectadores, a quienes lanzó besos.
Una recuperación tras una enfermedad
La cantante reveló a finales de 2022 que había sido diagnosticada con síndrome de la persona rígida, una enfermedad autoinmune que puede provocar rigidez muscular extrema, espasmos dolorosos y calambres intensos.
Su regreso al escenario representa una extraordinaria recuperación tras una enfermedad que la obligó a cancelar conciertos y generó incertidumbre sobre si podría volver a presentarse ante el público.
“El camino fue más rocoso de lo esperado”, dijo la artista al hablar en inglés y francés. “Pero me aferré a un tenue rayo de luz en la distancia, en lo profundo de las montañas”, agregó. “Esta noche quiero cantar para ti, cantar para mí, cantar por la vida”.
La intérprete de “My Heart Will Go On”, tema de la inolvidable película Titanic (1997), había suspendido la gira que había comenzado en 2019, primero por la pandemia de covid-19 y posteriormente debido al deterioro de su salud.