La Red Apícola de Los Ríos hizo un llamado a la ciudadanía a verificar los estándares sanitarios del mercado local tras recientes fiscalizaciones de la Seremi de Salud en Valdivia, las cuales culminaron con el decomiso y destrucción de más de 200 kilos de miel adulterada.
Frente a la circulación de insumos irregulares, el gremio detalló las diferencias técnicas entre las alteraciones comerciales para evitar riesgos a la salud.
“Hay que entender los términos, porque está la miel adulterada, la miel falsificada o la fermentada”, precisa la presidenta de la Red Apícola de Los Ríos, Ximena Retamales.
La dirigenta explicó que la miel adulterada corresponde al producto natural mezclado con insumos de bajo costo como jarabe de maíz de alta fructosa o glucosa comercial. Para considerarse miel de abejas, la normativa exige un mínimo de 60 gramos de glucosa más fructosa por cada 100 gramos.
En el caso de la miel falsificada, se trata de una elaboración industrial o sintética que contiene menos del 10 % del insumo natural. En tanto, la variante fermentada responde a un defecto de manejo durante la cosecha al extraer el producto con exceso de humedad ambiental, sin constituir un fraude intencional.
Para garantizar la inocuidad alimentaria, el gremio recomendó adquirir envases que cumplan con el rotulado obligatorio, incluyendo la resolución sanitaria emitida por la Seremi de Salud, el peso neto, los datos del envasador y la tabla nutricional.