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Ciencia

Desayuno y estrés: estudio reveló el hábito que podría ayudar a regular las emociones

Un hábito cotidiano podría tener una conexión inesperada con la forma en que enfrentamos situaciones difíciles.

María Victoria Letelier

Lunes 19 de octubre de 2026

¿Qué relación pueden tener los hábitos cotidianos con la forma en que enfrentamos emociones difíciles? Una investigación publicada en Journal of American College Health examinó cómo factores relacionados con la alimentación y el estilo de vida se asocian con la resiliencia, considerando el papel de la flexibilidad psicológica. 

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El trabajo, desarrollado por Lina Begdache, Jason Cherry y Alexander J. Talkachov, analizó datos de 401 estudiantes universitarios de Estados Unidos, con una edad promedio de 19 años. Mediante una encuesta anónima, los participantes entregaron información sobre sus hábitos alimentarios y de sueño, actividad física y otras variables. 

Uno de los resultados identificados por los investigadores fue que desayunar cinco o más veces por semana se asociaba con una mayor resiliencia a través de procesos relacionados con la flexibilidad psicológica. 

Este hallazgo no significa que desayunar reduzca directamente el estrés, sino que la frecuencia de este hábito mostró una relación estadística con la capacidad de afrontar situaciones adversas, mediada por la variable psicológica estudiada. 

¿Qué es la flexibilidad psicológica?

La flexibilidad psicológica es la capacidad de adaptar los pensamientos y las conductas a las circunstancias cambiantes. Permite responder a situaciones complejas sin quedar necesariamente atrapado en una reacción o una forma rígida de interpretar lo que ocurre. 

Este concepto fue relevante en la investigación porque los autores examinaron si podía ayudar a explicar la relación entre determinados hábitos y la resiliencia, entendida como la capacidad de afrontar y adaptarse ante la adversidad.

Los resultados mostraron una asociación positiva entre la flexibilidad psicológica y la resiliencia. Además del desayuno, los investigadores encontraron que consumir comida rápida tres veces por semana o menos se asociaba con una mayor resiliencia a través de esta vía. 

Por otra parte, dormir menos de seis horas por noche se relacionó con una menor resiliencia mediante procesos vinculados con la flexibilidad psicológica.

El análisis también identificó asociaciones directas entre la resiliencia y otras variables, entre ellas realizar más de 20 minutos diarios de ejercicio y consumir aceite de pescado cuatro o más veces por semana.
Estos resultados corresponden a asociaciones estadísticas y no demuestran que dichas conductas produzcan necesariamente un aumento de la resiliencia. 

Entonces, ¿el desayuno ayuda a regular las emociones? 

Los hallazgos permiten explorar cómo los hábitos alimentarios y de estilo de vida pueden relacionarse con la manera en que las personas afrontan situaciones difíciles. Sin embargo, no permiten concluir que desayunar mejore directamente la regulación emocional ni que sea suficiente para controlar el estrés. 

La investigación se basó en una encuesta y un análisis estadístico de los datos. Por ello, sus resultados no establecen una relación de causa y efecto entre el desayuno y la resiliencia. 

También es importante considerar que la muestra estuvo compuesta por estudiantes universitarios estadounidenses, con una edad promedio de 19 años. En consecuencia, los resultados no necesariamente representan a otros grupos etarios o poblaciones. 

En lugar de demostrar que existe un hábito matutino capaz de regular las emociones por sí solo, el estudio aporta evidencia sobre una asociación entre la frecuencia del desayuno, la flexibilidad psicológica y la resiliencia, dentro de la población analizada.