Click acá para ir directamente al contenido
Ciencia

¿Por qué los perros grandes viven menos? La ciencia encontró nuevas pistas

Una investigación analizó el ADN de cientos de perros y encontró señales de envejecimiento molecular acelerado, además de diferencias relacionadas con el tamaño y el sexo.

María Victoria Letelier

Viernes 16 de octubre de 2026

Los perros grandes y pequeños comparten la misma especie, pero su esperanza de vida puede ser muy diferente. Mientras algunas razas pequeñas viven durante muchos años, los ejemplares de mayor tamaño suelen tener una vida más corta. ¿Qué ocurre dentro de su organismo que podría ayudar a explicar esta diferencia?
 
Un estudio publicado en la revista científica Science aporta nuevas pistas sobre este fenómeno. El equipo de investigación analizó 1.640 perfiles de metilación del ADN correspondientes a 894 perros, con el objetivo de comprender cómo se relacionan el tamaño corporal, el sexo y el envejecimiento molecular.
 
Los resultados mostraron que los perros de mayor tamaño y los machos presentaban señales de envejecimiento molecular acelerado, en comparación con sus respectivos grupos de referencia. 

Un reloj biológico para estudiar a los perros 

Para investigar estos procesos, los científicos desarrollaron un reloj epigenético: una herramienta que utiliza patrones de metilación del ADN para estimar la edad biológica de un organismo.
 
La metilación consiste en la incorporación de pequeños grupos químicos al ADN. Estas modificaciones participan en la regulación de la actividad de los genes, sin cambiar la secuencia genética.
 
A medida que los organismos envejecen, estos patrones experimentan modificaciones que pueden utilizarse como indicadores de procesos biológicos asociados a la edad.
 
En este caso, los investigadores observaron que el envejecimiento molecular ocurría con mayor rapidez durante las primeras etapas de la vida de los perros. También encontraron que una edad epigenética superior a la esperada se relacionaba con una mayor probabilidad de mortalidad.
 
Esto permitió estudiar no solo el paso del tiempo, sino también las diferencias en los procesos moleculares de envejecimiento entre los animales. 

Los "genes saltarines" que llamaron la atención de los científicos 

Uno de los hallazgos más relevantes estuvo relacionado con los elementos transponibles, secuencias de ADN capaces de desplazarse dentro del genoma o producir copias que pueden insertarse en otras regiones. Por esta característica, suelen conocerse como "genes saltarines".
 
Aunque forman parte del genoma, su actividad está regulada por distintos mecanismos celulares. Uno de ellos es la metilación del ADN, que contribuye a mantener controlados determinados elementos transponibles. 
El estudio encontró que las diferencias asociadas al tamaño corporal eran especialmente pronunciadas en estas regiones del genoma. En particular, los perros grandes mostraron patrones de envejecimiento relacionados con cambios en la metilación de los elementos transponibles.
 
Cuando estas marcas químicas disminuyen, algunos de estos elementos pueden perder parte de su regulación. Su actividad se ha relacionado con procesos como la inestabilidad genómica y distintas enfermedades asociadas al envejecimiento.
 
Sin embargo, los resultados no demuestran que los "genes saltarines" sean por sí solos la causa de la menor longevidad de los perros grandes. Los investigadores los identifican como posibles participantes en los mecanismos que vinculan el tamaño corporal con el envejecimiento.  

También encontraron diferencias entre machos y hembras 

El trabajo identificó otro patrón relacionado con el sexo biológico de los animales.
 
Mientras las diferencias vinculadas al tamaño corporal destacaban especialmente en los elementos transponibles, los cambios asociados al sexo se concentraban principalmente en el cromosoma X.
 
Esto sugiere que el tamaño y el sexo pueden relacionarse con el envejecimiento molecular mediante mecanismos epigenéticos distintos, en lugar de responder necesariamente a un único proceso. 

¿Qué significa este descubrimiento? 

El estudio aporta nuevas pistas sobre cómo el tamaño corporal se relaciona con el envejecimiento molecular de los perros.
Comprender estos mecanismos podría ayudar a investigar su longevidad, aunque la genética y otros factores también influyen en su esperanza de vida.