Fue una de sus principales promesas de campaña y a días de haber asumido se preocupó de mostrar que lo cumplirá. Este lunes el Presidente José Antonio Kast llegó hasta Chacalluta para supervisar el inicio del “Plan Escudo Fronterizo”, el proyecto que busca frenar, o al menos disminuir, la inmigración ilegal, la venta en el extranjero de autos robados en Chile y el narcotráfico. Sin embargo, para que la iniciativa fructifique, las zanjas y los muros deben ir acompañados de otras medidas.
El director nacional del Servicio de Migraciones, Frank Sauerbaum, ve la construcción de las zanjas como “un gesto y señal” para enfrentar la inmigración irregular, pero que debe ser complementada. “Hay por lo menos 12 puntos de la frontera que hay que fortalecer. Esto de la barrera física es una señal solamente. Pero se va a complementar con más gente del Ejército desplegado en la frontera, con drones para poder vigilar. Creer que la sola franja va a parar la migración, no va a ser así. La delincuencia va buscando nuevas oportunidades, la policía también tiene que ser rápida en ir detectando estas nuevas vías”, aseguró Sauerbaum.
La tecnología también forma parte del proyecto. La integración de inteligencia se materializará a través del uso de drones, cámaras, sensores de movimiento y radares de vigilancia. Recursos que buscarán frenar el tránsito de personas y también de autos. Según cifras de la Policía de Investigaciones (PDI) hubo cerca de 26 mil ingresos irregulares a Chile a través de la frontera norte el 2025. Y en cuanto a los vehículos que salen, la Cámara de Automotor Boliviana estimó que entre 2013 y 2024 ingresaron más de 1 millón 280 mil vehículos “chutos” desde Chile a su territorio.
El comisionado del Norte, Alberto Soto, explicó que tanto la zanja como el sistema de inteligencia desplegado en la zona norte, son formas de desincentivar el tráfico ilegal de autos a través de la frontera. “Uno ve mucho más difícil sacar el auto del país, porque los obstáculos que estamos poniendo hacen muy difícil pasar sin ser descubierto. Aumenta la probabilidad de controlar y reducir todo tipo de tráfico de ida y vuelta”, afirmó Soto.
La coordinadora de Investigación del Centro de Estudios de Seguridad Ciudadana de la Facultad de Gobierno de Universidad de Chile, María José del Solar, recalcó la importancia de que la inversión en inteligencia sirva para la identificación de personas y que “ayude a la labor que hace el ente persecutor para la identificación de organizaciones de criminalidad transnacional de delitos asociados tanto a la migración como tráfico de migrantes y trata de personas”. Del Solar afirmó también que, a su juicio “es importante señalar que el fortalecimiento de las policías, particularmente de la Policía de Investigaciones en el control fronterizo, no solamente contribuye al rol de control migratorio, sino que también a las capacidades estatales para la investigación y persecución”.
En el ámbito legal, el Ejecutivo le pondrá urgencia al proyecto que busca definir el ingreso irregular como un delito de naturaleza penal, es decir, que no solo sea una falta administrativa como lo es actualmente.
Cuestionamientos
Desde la oposición aseguran que el Plan Escudo Fronterizo no va a reducir la inmigración ilegal. A juicio del diputado por Arica y Parinacota, Luis Malla, “la zanja podría ayudar con el tráfico de vehículos robados”, pero solo “en la medida en que esta zanja se construya en toda la frontera de nuestro país”.
La diputada y jefa de bancada del Frente Amplio, Lorena Fríes, en una entrevista a Radio Universidad de Chile, también cuestionó la efectividad del plan y aseguró que sería una acción más simbólica: “La verdad es que la zanja parece más en este caso una medida populista que una medida eficaz. Lo importante más bien, si se quiere tener un control de la frontera —pensando además que un control absoluto es prácticamente imposible—, porque ahí hay pasos que tienen que ver con contrabando de hace muchos años y décadas y también hay pasos que tienen que ver con pueblos indígenas, la verdad es que la zanja parece más en este caso una medida populista que una medida eficaz”, agregó.
Según la última encuesta Panel Ciudadano UDD, un 78% de la población apoya el Plan Escudo Fronterizo. Habrá que esperar si este apoyo se mantiene luego de los 90 días que el Ejecutivo se ha fijado como plazo para evaluar la medida estrella en seguridad del recientemente inaugurado gobierno de José Antonio Kast.
