El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, a través de una entrevista publicada por La Tercera, aseguró que Washington no tiene reparos con que Chile mantenga relaciones comerciales con China y diferenció ese vínculo de las preocupaciones estadounidenses en materia de seguridad nacional.
"Si quieren comprar bienes de China, compren bienes de China. Si quieren vender bienes a China, vendan bienes a China. Eso nunca ha sido un problema”, afirmó.
Sin embargo, sostuvo que la preocupación de Estados Unidos aparece cuando están involucrados aspectos relacionados con la soberanía de los países, tomando como ejemplo el polémico cable de origen asiático a princpios de 2026:
“Cuando hablamos del cable submarino China-Chile, no es un problema comercial, es un tema de soberanía. Si ese cable llega a Chile, Chile perderá su soberanía, no tendrá control. Y si pierde ese control, nosotros no podemos confiar que la inteligencia que compartimos esté protegida. Nuestra línea roja es la soberanía”, sostuvo Judd.
“Chile no debería ser el patio trasero de nadie”
Judd también respondió a los dichos del embajador chino en Chile, quien había señalado que algunos sectores en Estados Unidos se consideran a sí mismos el “emperador de América Latina”.
El representante estadounidense rechazó esa caracterización y defendió el papel de Washington en su relación con Chile.
“Me alegra que el embajador chino esté en un país donde pueda expresar su opinión libremente. Creo que su opinión es absolutamente, absolutamente incorrecta. Todo lo que tenemos que hacer es mirar lo que Estados Unidos está haciendo. Lo que estamos haciendo es trabajar mano a mano con nuestros socios. No estamos tratando a Chile como si Chile fuera nuestro patio trasero. Chile no debería ser el patio trasero de nadie. Desde luego, no queremos que Chile se convierta en el patio trasero del crimen organizado”, afirmó.
En la misma línea, sostuvo que Estados Unidos continúa siendo un actor relevante para la economía chilena y marcó diferencias con China en materia de inversión, asegurando que el mejor inversor de Chile es la nación norteamericana, mientras que "China invierte muy, muy poco dinero en Chile. China no crea empleos en Chile", señaló.
Sus polémicas declaraciones sobre el estallido social
La entrevista también abordó las recientes declaraciones de Judd sobre el estallido social de 2019 y la supuesta participación de organizaciones de izquierda en su planificación.
Consultado por si Estados Unidos contaba con información sobre una planificación previa, el embajador aseguró que el análisis no provino de una investigación de inteligencia realizada en Chile.
“Sobre la planificación tengo que volver a revisar mis notas, pero el análisis que se hizo fue a partir de lo que decían los funcionarios electos chilenos, lo que decían las comunidades educativas, la comunidad académica chilena. Quiero ser muy claro. No enviamos a nadie a investigar aquí en Chile. Lo que hicimos fue tomar toda la información que había y la analizamos”, afirmó.
Ante la pregunta de si esa información había sido recogida por la inteligencia estadounidense, fue tajante:
“No, nosotros no realizamos en forma independiente ninguna investigación.”
Judd también fue consultado por las críticas que ha recibido por sus declaraciones y por su intervención ante empresarios, a quienes había llamado a reclamar a las autoridades para que no realizaran declaraciones sobre la relación con Estados Unidos.
Lejos de retractarse, el embajador defendió su actuar y aseguró que continuará interviniendo cuando considere que están en juego los intereses de su país.
“En todas mis declaraciones, que, por cierto, fueron en respuesta a otras declaraciones, lo que intento es asegurar que estas negociaciones se mantengan por buen camino. Así que, desde luego, mantengo esa afirmación. Cada vez que lo considere necesario usaré todos los recursos que tengo”, sostuvo.
Y agregó:
“La diplomacia para Estados Unidos ya no es la misma del pasado. La diplomacia para Estados Unidos se basa en logros, y vamos a seguir trabajando en ello. Por eso, voy a seguir siendo un tipo diferente de embajador. En algunas ocasiones tenemos que tener conversaciones muy, muy francas. Para mí es importante responder cuando se dicen ciertas cosas. Y voy a seguir haciéndolo.”