Más de mil trabajadores murieron en accidentes laborales en Chile entre 2021 y 2025, mientras que otros 9.065 sufrieron lesiones graves.
Así lo revela un informe del Instituto de Salud Pública (ISP), elaborado a partir de estadísticas de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), que advierte un estancamiento en los siniestros de mayor gravedad, pese a la disminución de la accidentabilidad general.
El documento contabilizó 1.004 fallecimientos durante el quinquenio, con un promedio cercano a las 200 muertes anuales. Sin embargo, la cifra aumentó durante 2025, cuando se registraron 225 trabajadores fallecidos, un 30% más que en 2024.
Transporte y construcción concentran más muertes
Por actividad económica, el sector de transporte, almacenamiento y comunicaciones acumuló 272 fallecimientos durante el período analizado, seguido por la construcción, con 188, y la agricultura, con 131.
Al considerar la proporción de muertes respecto de la población trabajadora de cada actividad, la minería y el transporte registraron las tasas más altas, ambas de 0,014%, según el informe.
En cuanto a los accidentes graves, la construcción encabezó los registros, con 2.025 casos, seguida por las industrias manufactureras, con 1.944. No obstante, al comparar las cifras en relación con el número de trabajadores de cada rubro, la pesca presentó la mayor tasa, con un 0,11%.
Trabajador en una construcción - Agencia Uno
Entre los mecanismos asociados a los accidentes fatales destacan los siniestros de tránsito y los ocurridos durante desplazamientos en vehículos laborales. En los accidentes graves, en tanto, sobresalen las caídas desde alturas superiores a 1,8 metros y los atrapamientos de extremidades.
Las pequeñas empresas concentran casi la mitad de las muertes
Otro de los hallazgos del ISP apunta al tamaño de las empresas. Los empleadores con 25 trabajadores o menos concentraron 456 fallecimientos, equivalentes al 45,4% del total registrado entre 2021 y 2025.
Dentro de ese grupo, las microempresas de entre uno y nueve trabajadores contabilizaron 256 muertes. Además, las empresas de hasta 25 personas concentraron el 35,6% de los accidentes graves, con 3.251 casos.