El Gobierno concretó este jueves un nuevo operativo de expulsión de ciudadanos extranjeros mediante el vuelo FACh 922/921, que trasladó a 40 personas con destino a Colombia, Haití y República Dominicana. El procedimiento se realizó a bordo de una aeronave B-737/300-500 y contempló medidas administrativas y judiciales relacionadas con infracciones migratorias y delitos cometidos en el país.
De acuerdo con los antecedentes entregados por las autoridades, del total de expulsados, 21 corresponden a expulsiones administrativas por infracciones a la normativa migratoria, mientras que 19 fueron expulsiones judiciales asociadas a la conmutación de penas por distintos delitos. En cuanto a las nacionalidades, 24 personas eran colombianas, nueve haitianas y siete dominicanas.
Entre las principales causales de expulsión se encuentran el ingreso o egreso por pasos no habilitados, con 17 casos registrados, además de 10 casos vinculados a robos en distintas modalidades. A ello se suman cuatro personas relacionadas con tráfico ilícito de drogas y microtráfico, además de otros nueve casos asociados a delitos como secuestro con lesiones, lesiones graves, receptación de vehículos y daños calificados.
Uno de los casos destacados del operativo fue el del ciudadano haitiano Emmanuel Bony, quien protagonizó dos graves incidentes en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez. Según la minuta oficial, en agosto de 2024 destruyó pantallas del terminal aéreo tras problemas con su pasaje, ocasionando daños estimados en $20 millones. Posteriormente, en febrero de 2025, volvió al aeropuerto pese a mantener medidas cautelares y destruyó cerca de 30 pantallas y tótems, provocando daños superiores a $40 millones. Durante su captura se le incautó un martillo, un arma blanca y líquido acelerante.
El operativo de expulsión contó con un amplio despliegue logístico y de seguridad. Un total de 25 personas abordaron en Santiago, en el Grupo 10 de la FACh, mientras que otras 15 lo hicieron en la Base Los Cóndores de Iquique. Además, la custodia estuvo a cargo de 42 funcionarios de la Policía de Investigaciones (PDI).
La ruta del vuelo contempló escalas en Iquique, Bogotá, Puerto Príncipe y Santo Domingo, mientras que el retorno de la aeronave fue programado vía Guayaquil para el próximo 10 de mayo. Según la información oficial, la misión tendrá una duración estimada de 18 horas efectivas.