La industria de la salmonicultura constituye uno de los pilares productivos más sólidos y transversales de la economía chilena.
Así lo reveló el estudio "Contribución económica de la industria del salmón en Chile", elaborado por CoMov Consultores y liderado por el economista Federico Huneeus (Ph.D. de la Universidad de Princeton), cuyos resultados fueron presentados por SalmonChile en un seminario que reunió a referentes del ámbito público, privado y académico.
El informe arrojó cifras contundentes sobre el peso de la actividad a nivel nacional: el sector genera un aporte de US$ 6.956 millones al Producto Interno Bruto (PIB) nacional, equivalente al 2,6% del total del país, y sostiene 337.670 puestos de trabajo, lo que representa un 3,8% del empleo nacional.
Un complejo industrial de alcance nacional
Una de las principales novedades del informe es que desmonta el mito de que el salmón es una actividad aislada en los fiordos. Según explicó Federico Huneeus, el 72% del aporte al PIB se materializa fuera de las cuatro regiones de origen y dos de cada tres pesos del valor generado se producen fuera de la industria productiva directa.

"La salmonicultura despega en el sur pero genera un impacto positivo en todo el país. Además, más del 59% del valor agregado directo está en el procesamiento y la manufactura, una industria sofisticada de primer nivel", detalló Huneeus.
Por su parte, el presidente de SalmonChile, Patricio Melero, enfatizó la importancia de tomar decisiones sobre la base de datos precisos:
"Para construir la salmonicultura de los próximos años, Chile necesita decisiones basadas en evidencia. Este nuevo informe nos muestra que no estamos ante una actividad aislada, sino ante un complejo industrial integrado que impulsa al agro, comercio, turismo, transporte y sector forestal", afirmó Melero.

El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, valoró el informe y planteó la necesidad de darlo a conocer a los parlamentarios para legislar con bases objetivas. "El salmón es querido en las provincias del sur y tiene un profundo arraigo en el territorio", señaló la autoridad.
Efecto multiplicador y descentralización
El estudio pone de relieve un potente efecto multiplicador del empleo: por cada puesto directo en cultivo (27.505) o plantas de proceso (51.302), la salmonicultura genera 3,3 empleos indirectos en la cadena de proveedores, logística, transporte y servicios. Asimismo, de cada $100 que la industria aporta al PIB, $65 son creados por pymes proveedoras.
En materia de descentralización productiva, la cadena de valor despliega un fuerte impacto regional:
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Región |
Aporte al PIB Regional |
Empleos Sostenidos |
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Aysén |
21,4% |
10.126 (19,3% del empleo local) |
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Los Lagos |
12,6% |
47.279 (15,2% del empleo local) |
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Magallanes |
11,1% |
10.715 (11,8% del empleo local) |
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Biobío |
Nodo industrial/portuario |
42.361 |
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Metropolitana |
Servicios y logística |
202.872 (empleos indirectos) |
Soporte a servicios comunitarios
A través del indicador de dependencia relativa, la investigación demostró que en la Macrozona Austral (Aysén y Magallanes) la inyección financiera del sector sostiene directamente más de 1 de cada 10 empleos en áreas clave como Educación (11,5%), Salud (11,5%), Administración Pública (11,1%), Construcción (10,4%) y Electricidad/Gas (16,3%).
Debate: desafíos para el futuro del sector
El seminario incluyó un panel de discusión integrado por la presidenta de SOFOFA, Rosario Navarro; el exministro de Hacienda, Ignacio Briones; y el Premio Nacional del Colegio de Ingenieros 2025, Álvaro Fischer.
- Ignacio Briones advirtió sobre la urgencia de cuidar este motor productivo en el contexto laboral actual: "Si no tuviéramos esta industria, en el escenario extremo tendríamos 3 puntos más de desempleo nacional". Propuso además una hoja de ruta público-privada con la meta de duplicar la producción en 10 años
- Rosario Navarro recalcó la importancia de comunicar el impacto de la industria con datos rigurosos para generar confianza y reconstruir el relato en torno al valor nutricional del salmón
- Álvaro Fischer subrayó que la competitividad del sector debe apoyarse en I+D, ciencia y tecnología para solucionar desafíos biológicos y elevar la productividad con impacto real en la calidad de vida de las personas