El Grupo CAP informó de manera oficial la firma de un contrato de promesa para concretar la venta de siderúrgica Huachipato a la empresa Aceros AZA
El anuncio pone fin al estado de reserva de las negociaciones que se extendían desde enero
La transacción económica se ejecutará en la Región del Biobío tras un periodo marcado por pérdidas millonarias
Qué contempla el acuerdo financiero de la venta de siderúrgica Huachipato
La combinación de negocios alcanza una valorización total de US$ 484 millones
El monto se compone de un pago en dinero en efectivo de US$ 25.000.000 al momento del cierre
El contrato estipula un pago contingente adicional de US$ 42.500.000
Por su parte, Aceros AZA integrará sus dos plantas productivas ubicadas en Colina y Renca, valorizadas en US$ 354 millones
Cómo se reorganizarán los terrenos e instalaciones del complejo
La materialización del acuerdo de combinación de activos exige una reorganización societaria previa. El proceso aislará de manera exclusiva las instalaciones que formarán parte de la empresa combinada.
El perímetro que pasará a la nueva operación contempla un total de 91 hectáreas. La superficie dispuesta representa cerca del 20% de las 443 hectáreas totales del complejo industrial. Los activos transferidos comprenden específicamente la acería, dos laminadores e infraestructura ubicada en esa área.
Posteriormente, Aceros AZA adquirirá y se fusionará con la sociedad resultante de esta división. El Grupo CAP mantendrá el dominio directo sobre las áreas restantes para su plan de reconversión. La firma desarrollará de forma independiente un distrito de innovación, un polo logístico-portuario y desarrollos inmobiliarios.
Impacto laboral y proyecciones de empleo regional
La puesta en marcha del proyecto de acero verde generará un impacto directo en los índices de ocupación de la zona. Las proyecciones corporativas estiman una fuerte absorción de mano de obra durante las distintas etapas de habilitación.
Las faenas civiles requerirán la contratación de cerca de 800 empleos en fase de construcción dentro del recinto fabril. El plan industrial contempla además la creación de 200 empleos en fase inicial para la reactivación técnica, detallaron desde la CPC del Biobío.

Una vez consolidadas las operaciones de reciclaje y laminación de estructuras, se habilitarán cerca de 300 empleos permanentes. Esta reactivación laboral busca mitigar el desempleo estructural provocado por el cierre de la línea de altos hornos.
"Estamos profundamente contentos por el acuerdo entre CAP y Aceros AZA para la producción de acero verde en la región del Biobío. Esto revitaliza la infraestructura manufacturera de la región y nos vuelve a dar un impulso para competir globalmente, de igual a igual, con las grandes potencias", afirmó Cristóbal Herrera, gerente general de CPC Biobío.
Respaldo del Gobierno a la reactivación económica
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, ratificó el respaldo institucional a las negociaciones desplegadas entre las firmas privadas.
Los registros sectoriales de la cartera económica evidencian una brecha con más de 40 mil mujeres sin empleo en la región. Las autoridades centrales vincularon este hito financiero con las políticas públicas de fomento a la reconversión verde.
"Nos hemos enterado que hay una negociación entre privados. Nos tiene contentos. Si se puede materializar una inversión de ese tamaño, nosotros felices. Como ministerio, como Gobierno vamos a estar apoyando todo lo que sea reactivación, todo lo que sea apoyo al empleo", declaró la autoridad.