Científicos de la Universidad de Southampton, en el Reino Unido, presentaron una nueva teoría sobre el origen del cosmos, que sugiere que el universo primitivo habría sido moldeado por una partícula antigua que ha pasado desapercibida durante décadas.
El estudio fue publicado en 'Physical Review Letters', revista de la Sociedad Americana de Física, y aborda uno de los mayores enigmas de la física moderna: cómo la materia triunfó sobre la antimateria tras el Big Bang.
Según las teorías actuales, ambos deberían haberse aniquilado mutuamente tras la explosión colosal, dejando solo un universo vacío de energía pura. Sin embargo, los investigadores, en colaboración con el Instituto Indio de Tecnología de Kanpur, afirman haber encontrado una pista en un neutrino, una de las partículas más ligeras del universo.
El equipo descubrió que un pariente de estas partículas, a menudo ignorado y conocido como neutrino pesado "desacoplado", podría haber contribuido a que la materia predominara sobre su contraparte.
El autor, el doctor Rishav Roshan, afirmó que "este neutrino pesado desacoplado ha sido descartado durante mucho tiempo como un detalle de fondo irrelevante en la física de partículas. Sin embargo, se desintegra increíblemente despacio".
A medida que el cosmos se enfriaba tras el Big Bang, la partícula vivió lo suficiente como para apoderarse temporalmente de la densidad energética del universo y desencadenar un período dominado por la materia.
"La mayoría de las teorías sobre por qué la materia se impuso a la antimateria ignoraron la partícula pesada desacoplada porque los expertos la consideraron demasiado débil como para tener algún impacto en las demás", añadió el doctor Roshan.
Sin embargo, los investigadores de Southampton y Kanpur descubrieron que la partícula olvidada podría haber afectado la asimetría partícula-antipartícula, esencial para nuestra existencia. "El mero hecho de que estemos aquí demuestra que se produjo una asimetría entre materia y antimateria", agregó el doctor Roshan.
"El neutrino desacoplado modificó la temperatura en el universo primitivo a la que las partículas fundamentales, como los electrones y otros leptones, interactuaban con sus antipartículas con la ayuda del bosón de Higgs del Modelo Estándar. Esta temperatura actúa como un interruptor que determina cómo se generó el desequilibrio entre materia y antimateria", concluyó.