Un operativo de gran envergadura captó la atención en las calles de Las Condes durante la llegada de un sofisticado equipamiento electrónico al penthouse de Naya Fácil.
Debido al gran volumen de la caja, el traslado hasta el departamento de la creadora de contenidos exigió la contratación de una grúa pluma. Los operadores debieron izar la estructura por la fachada exterior para ingresarla directamente a través de la terraza.
La influencer adquirió un televisor de 116 pulgadas y 120 kilos, valuado en $10 millones.
La logística requirió maniobras de elevación de alta precisión y generó un corte momentáneo de tránsito vehicular en la calle adyacente. Ante el despliegue técnico, la empresaria monitoreó el procedimiento en terreno para prevenir eventuales contingencias durante la maniobra.
"Me compré la tele más grande de Chile. Solo cinco personas la tienen, conmigo seis", aseguró la influencer sobre la exclusividad del electrodoméstico.

Pese a lograr la recepción del paquete en el inmueble, el montaje definitivo dentro del salón principal debió posponerse. La fijación del receptor requiere una infraestructura especial que garantice el sostén seguro de la pesada unidad tecnológica.
"No pudimos instalar la tele, necesitamos un soporte que soporte 120 kilos", detalló respecto a la complicación técnica que obligó a suspender la colocación del equipo en el muro.
La difusión de las imágenes en plataformas digitales provocó diversas opiniones entre los usuarios de redes sociales sobre el costo de la pantalla. Ante las críticas recibidas por la adquisición, la celebridad de internet decidió responder públicamente a los comentarios.
"Yo disfruto mis cosas y ahorro por ellas. Agradezco cada oportunidad que tengo de poder cumplir mis deseos y mostrarlo en mis redes", sostuvo la empresaria al defender su compra.