Testigos presenciales entregaron detalles clave sobre las condiciones de la montaña previas a la avalancha registrada en el sector de la Laguna del Inca, en las cercanías del centro de esquí Portillo.
Francia Orellana y Jorge Farías, dos visitantes que arribaron al sector cerca de las 11:00 horas, detectaron señales críticas de peligro durante su desplazamiento por la ruta cordillerana.
"En la curva 15 ya había una avalancha muy grande", afirmaron al recordar el trayecto de ascenso hacia el complejo invernal.
Los excursionistas explicaron que los termómetros en la zona marcaron hasta 21° a mediodía, un fenómeno atípico para octubre que aceleró el derretimiento del manto nival.
"Había muchas personas que estaban hablando de que la nieve estaba demasiado blanda", relataron sobre las conversaciones generadas entre los asistentes.
Debido al riesgo inminente de colapso, aseguran que trabajadores del recinto restringieron el paso de los turistas a un área acotada de nieve firme ubicada frente al hotel.

"Había mucho personal diciendo que por favor no subieran porque la nieve estaba inestable", advirtieron respecto a las instrucciones entregadas en el lugar.
Pese a las alertas, un grupo integrado por siete personas arribó pasadas las 11:15 horas para alistar un ascenso de alta exigencia hacia el sector del cerro Los Tres Hermanos.
"Andaban con colchoneta, con saco de dormir, carpa, piolet, casco y bastones, con todo el equipo para hacer montañismo", expresaron los testigos.
Cerca de las 12:30 horas, los expedicionarios iniciaron la marcha y fueron avistados dos horas más tarde intentando avanzar en medio del derretimiento de la superficie.
"Abrir huella en estas condiciones es bien agotador", sostuvieron los montañistas al evaluar el sobreesfuerzo físico realizado por el grupo a mitad de la ladera.
Tras abandonar el recinto pasadas las 13:30 horas, los testigos observaron el desplazamiento de carros de Bomberos que ascendían hacia la cordillera para atender la emergencia.