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8 años del macabro crimen de Daniel Corrêa: el futbolista torturado y asesinado tras una fiesta

El exjugador de Botafogo y São Paulo tenía 24 años cuando fue asesinado en Curitiba. Su cuerpo fue encontrado con signos de tortura y el principal responsable recibió una condena de 42 años de cárcel.

24horas.cl

Daniel Corrêa jugando por Sao Paulo frente a Palmeiras

Viernes 30 de octubre de 2026

El futbolista brasileño Daniel Corrêa Freitas tenía 24 años cuando fue brutalmente asesinado tras asistir a una fiesta de cumpleaños en Curitiba. A ocho años del crimen, su familia sigue marcada por un caso que terminó con una condena de 42 años de prisión para el principal responsable.

En un reportaje publicado esta semana por ge Globo, Henrique Salmaso, primo del jugador, recordó lo ocurrido y cuestionó la crueldad del asesinato. "Lo que le hicieron fue una cobardía", afirmó, agregando que "nada de lo que haya hecho justifica esto".

La desaparición que terminó en tragedia

La familia comenzó a buscar a Daniel el domingo 28 de octubre de 2018, después de casi dos días sin noticias suyas. El jugador había asistido al cumpleaños número 18 de Allana Brittes, hija de Edison Luiz Brittes Júnior, en una discoteca de Curitiba. La celebración continuó durante la madrugada en la casa familiar, en la localidad de São José dos Pinhais.

Cuando los familiares contactaron a Allana, ella aseguró que Daniel había dormido en la vivienda y luego se había marchado en un vehículo de transporte por aplicación. Sin embargo, esa versión no correspondía a lo ocurrido.

Ante la falta de información, uno de sus primos llamó a hospitales y al Instituto Médico Forense. Allí supo del hallazgo de un cadáver que coincidía con las características del futbolista. Su identificación fue posible gracias a una cicatriz en la rodilla derecha, secuela de una grave lesión deportiva.

¿Cómo ocurrió el crimen de Daniel Corrêa?

Según la reconstrucción de la investigación recogida por ge Globo, Daniel había consumido una cantidad importante de alcohol durante la celebración. Los análisis toxicológicos realizados después de su muerte detectaron 13 decigramos de alcohol por litro de sangre, un nivel considerado elevado de intoxicación.

Durante la madrugada, el futbolista entró a la habitación donde dormía Cristiana Rodrigues Brittes, esposa de Edison y madre de Allana. Se acostó junto a ella y se tomó selfies que compartió por WhatsApp con sus amigos.

Imágenes que compartió Daniel Corrêa antes de su muerte - ge Globo

Al descubrirlos, Edison lo sacó de la habitación y comenzó a golpearlo. Otros tres hombres se sumaron a la agresión, de acuerdo con los testimonios del proceso. Cristiana sostuvo que Daniel la había agredido sexualmente, pero esa acusación no fue corroborada por la investigación policial.

El jugador quedó gravemente herido e inconsciente. Después fue introducido en el maletero de un automóvil y trasladado a una zona boscosa, donde fue asesinado. El informe forense estableció que murió por una hemorragia provocada por una extensa herida en el cuello.

Su cuerpo también presentaba signos de tortura y mutilaciones, incluida la amputación de sus genitales.

Daniel había desarrollado su carrera en clubes como Botafogo y São Paulo, y también pasó por Coritiba y Ponte Preta. En 2018 pertenecía a São Bento, equipo de la segunda división brasileña. Una lesión en la rodilla derecha había dificultado su continuidad en el fútbol profesional.

Daniel Corrêa entrenando con Botafogo

Las condenas por el asesinato

El proceso judicial terminó en marzo de 2024. Edison Luiz Brittes Júnior fue condenado a 42 años de prisión por el asesinato y otros delitos asociados al caso.

Su hija, Allana Emilly Brittes, recibió una pena de siete años y nueve meses de prisión, mientras que Cristiana Rodrigues Brittes fue condenada a un año y seis meses por fraude procesal y corrupción de menores. Otros cuatro acusados fueron absueltos por el jurado.

Edison es el único que permanece en prisión, en el estado brasileño de Paraná.

Ocho años después, la madre de Daniel prefiere mantener silencio sobre lo ocurrido. Henrique, en cambio, volvió a expresar su indignación en la entrevista con ge Globo.

"Ninguna justicia puede compensar la muerte de una persona", afirmó el primo del futbolista.