La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó este 13 de octubre que el Papa León XVI fue diagnosticado con adenocarcinoma pulmonar. La enfermedad se confirmó durante una cirugía torácica realizada esta tarde.
Según el comunicado, los médicos extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica asistida por video. El examen realizado durante la intervención confirmó el cáncer que se sospechaba por estudios previos.
La operación duró cerca de 90 minutos, aunque el Papa permaneció alrededor de tres horas en el quirófano. El Vaticano informó que la intervención fue exitosa, sin complicaciones, y que el Pontífice despertó con normalidad antes de regresar a su habitación.

¿Qué es el adenocarcinoma pulmonar?
Es un tipo de cáncer de pulmón de células no pequeñas y, según Harvard Health Publishing, el subtipo más frecuente de esta enfermedad. Se desarrolla cuando células anormales comienzan a multiplicarse sin control y forman un tumor.
Suele originarse en las zonas externas del pulmón. Aunque puede crecer más lentamente que otros tipos de cáncer pulmonar, su evolución depende de las características del tumor y de la etapa en que se encuentre.
Síntomas del adenocarcinoma pulmonar
En sus etapas iniciales puede no provocar síntomas y detectarse durante una radiografía o tomografía realizada por otro motivo. Cuando aparecen, las señales pueden incluir:
- Tos persistente, en ocasiones con sangre.
- Dificultad para respirar o sibilancias.
- Dolor en el pecho.
- Ronquera y fatiga.
- Pérdida de apetito o de peso sin causa aparente.

El Vaticano no ha informado la etapa del cáncer del Papa. Este dato es relevante para evaluar el pronóstico, junto con las características del tumor y el estado general del paciente.
De acuerdo con Harvard Health Publishing, la posibilidad de curación depende, entre otros factores, de la extensión de la enfermedad y de si el tumor puede extirparse por completo.
¿Cómo se trata el adenocarcinoma pulmonar?
Cuando el cáncer está localizado y puede operarse, la cirugía es una de las principales opciones de tratamiento. Una de ellas es la lobectomía, procedimiento que consiste en extirpar uno de los lóbulos del pulmón. Según City of Hope, es una alternativa habitual para determinados casos de adenocarcinoma pulmonar.
Este es el tipo de intervención descrito por el Vaticano en el caso del Papa, aunque todavía no se han informado todos los detalles clínicos de su enfermedad.
Dependiendo de la etapa y de las características del tumor, el tratamiento también puede incluir quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia o terapias dirigidas, que pueden indicarse antes o después de la cirugía.
Tras el tratamiento, los pacientes necesitan controles médicos periódicos para detectar posibles recurrencias.