El ejército ucraniano lanzó esta madrugada contra San Petersburgo, la segunda ciudad rusa, y la adyacente región de Leningrado uno de los mayores ataques con drones de toda la guerra, en los que murió una persona y otras cinco resultaron heridas. El gobernador local, Alexandr Beglov, confirmó el fallecimiento de un ciudadano de la antigua capital zarista y el derribo de 144 aparatos no tripulados enemigos sobre los cielos de la región de Leningrado.
Los ataques provocaron incendios en dos terminales de petróleo. Una de ellas (Ruchi), la más grande de la ciudad con una capacidad de almacenamiento de casi 74.000 metros cúbicos. Precisamente, dichas instalaciones se utilizan para guardar y suministrar diésel AI-92 Y AI-95. La otra terminal cuenta con 21 depósitos de combustible.
Más de mil drones en total
Las defensas antiaéreas rusas derribaron durante la noche un total de 1.015 drones ucranianos sobre los cielos de quince regiones de la parte europea del país. El Ministerio de Defensa ruso precisa en su parte de guerra matutino que el principal objetivo del ataque fueron Moscú y San Petersburgo, pero también fueron atacadas, entre otras, las fronterizas Bélgorod, Kursk y Briansk, la sureña Krasnodar y la anexionada península ucraniana de Crimea.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, aseguró que más de medio millar de drones fueron abatidos cuando se dirigían a la capital del país, por lo que tuvieron que cerrar de nuevo los aeropuertos, donde ya han sido cancelados y retrasados cientos de vuelos en los últimos días.