A fines de septiembre el diputado René Alinco (Ind.) denunció violencia física, posibles abusos sexuales, falta de insumos y deficiente atención médica en Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) Eliana Contreras Monje, ubicado en la ciudad de Coyhaique.
El parlamentario incluso mostró fotografías que corresponderían a residentes del ELEAM, con heridas y golpes.
Unas semanas antes, 16 personas mayores murieron en un incendio en una residencia en Pitrufquén. El hogar no tenía autorización sanitaria para funcionar.
Pero, lamentablemente no son casos aislados.
Entre 2024 y 2025 el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) registró un 17% de aumento en denuncias por maltrato hacia personas ancianas que viven en un Establecimiento de Larga Estadía.
Los expertos advierten que las agresiones dentro de las residencias, aunque tienen características particulares, son un reflejo de una violencia estructural contra los mayores.
De hecho desde 2012, en el SENAMA funciona el Programa Buen Trato a las Personas Mayores, cuyo fin es la promoción de derechos y prevención de la violencia hacia estas personas. En este contexto, cada año se recepcionan miles de reclamos por varios tipos de canales de atención: web, presencial y Fono Mayor.
En 2025 hubo 4.157 denuncias ingresadas al sistema específicamente por maltrato a personas mayores. La mayoría (43%) por casos no judicializados de violencia intrafamiliar.
Este nivel de maltrato se da en una sociedad que está cada vez más envejecida.
“A estas alturas debiéramos tener una mirada realista, respetuosa y con visión sobre el envejecimiento de la población y las personas mayores, porque nosotros ya somos un país envejecido, no es algo que esté en vías de pasar, sino que ya pasó. Al mismo tiempo, cada uno de nosotros está pidiendo su proceso de envejecimiento, porque el envejecimiento individual es un proceso que ocurre a lo largo de la vida.”, dice Sara Caro, doctora en psicología e investigadora del Centro de Estudios de la Vejez y el Envejecimiento (CEVE) UC.
Es preciso aclarar que las cifras mencionadas no corresponden a denuncias legales. Estas últimas deben ser presentadas ante las policías o el Poder Judicial.
Edadismo y violencia estructural
Según la experta, el maltrato a las personas mayores radica principalmente en el edadismo, es decir, “formas de discriminación, de menoscabo, de faltas de respeto, maltrato solo por motivos de edad”.
Este tipo de violencia “es muy silenciosa”, sin embargo está presente en varias dimensiones de la vida. Sin ir más lejos, Sara Caro advierte que recientes estudios indican discriminación en el mundo laboral, incluso desde los 50 años.

“Tenemos súper validada esta estructura etaria, entonces la persona mayor es un abuelito, lo queremos proteger, le hablamos en chiquitito, ponemos un tono de ternura, como si le estuviéramos hablando a una guagüita. Está muy naturalizado y se toma como algo positivo”, agrega.
El geriatra y director Juan Carlos Molina identifica varios tipos de maltrato, “no solamente el físico y psicológico, sino también económico y patrimonial.
“La aparición de cada vez más falsos ángeles que son verdaderos cuidadores, que aparecen como tremendas personas para con las personas mayores y que usufructúan de sus bienes cuando estos los tienen, hacen aparecer otro tipo de maltrato, que es el maltrato económico, que falta mucho por dilucidar en el aspecto legal chileno”, dice el médico.
Asimismo, “la no acción es un tipo de maltrato, la negligencia”, añade.
Con todo, la doctora Caro advierte que una de las peores secuelas de este tipo de discriminación es el deterioro de la autoestima y la salud mental. Una persona a quien su entorno constantemente le dice que no puede hacer ciertas cosas por su edad, finalmente lo internaliza en el cerebro y lo cree.
El detalle de los ELEAM
Mediante solicitud de transparencia, el SENAMA nos informó de 305 agresiones en ELEAM registradas en el Programa de Buen Trato a las Personas Mayores.
El 2024 los casos de agresiones sumaron 260.
Pero vale preguntarse, ¿estas denuncias equivalen a todas lo ocurrido? ¿Están realmente en condiciones de denunciar quienes viven en un Eleam o están siendo abusados? ¿Hay una cifra negra que no estamos viendo?
La académica Sara Caro recuerda que las residencias fueron creadas bajo el concepto de caridad, por lo que es un desafío grande pedirle estándares de calidad distintos o multidisciplinarios. Por eso estas instituciones son mayormente rígidas y la atención es más bien masiva.
“Pero hay otro elemento que tiene que ver con el presupuesto, con la plaza que tú tienes para contratar cuidadores y cuidadoras, por ejemplo”, dice.
Caro también indica que no hay suficiente legislación para defender a este grupo etario de personas, y que existe muy poca capacidad de fiscalización.
Gerontocultura
Los especialistas apuntan que una de las medidas requeridas para combatir el edadismo es la educación. Enseñar una cultura enfocada en el respeto y comprensión del envejecimiento.
“Definitivamente debemos crear una gerontocultura y educar el respeto y valorar a las personas mayores y los contactos intergeneracionales como elementos de protección real”. afirma Molina.
Por su parte, la investigadora de la UC habla de cambiar el concepto de vejez por longevidad; un proceso que dura toda la vida y que tiene constante potencial de desarrollo.
“El edadismo al final nos priva de mucha experiencia nueva ¿Cuánto ganaríamos como sociedad si incorporáramos todo este capital que tienen las personas mayores?”, sentencia.
*Si estás pasando por una situación de maltrato contata al Fono Mayor 800 400 035. Línea nacional y gratuita disponible para todas las personas mayores, cuidadores y cuidadoras y la ciudadanía en general, que requiera orientación e información sobre beneficios sociales, programas de SENAMA, temas de cuidados, de participación y derechos de las personas mayores, entre otros. De lunes a jueves 9:00 a 18:00 horas y viernes de 9:00 a 17:00 horas.
Fono Mayor cuenta con atención psicológica para las personas mayores y sus cuidadores que requieran contención o necesiten activar su red de salud local, y no estén vinculadas en éstas, específicamente, de atención mental.