Bárbara Ábalos ingresó a la maternidad de Clínica Alemana cerca del mediodía del sábado 4 de julio de 2020, en plena pandemia. Tenía 33 semanas de gestación. Esperaba gemelas.
Nueve días más tarde, el lunes 13, sufrió una hemorragia cerebral masiva. Hoy tiene 41 años y permanece en estado de mínima consciencia, sin comunicación verbal y dependiendo de terceros.
La querella relata que sabía que su embarazo era delicado. Había tenido un alza de presión en el parto de su segunda hija y buscó un especialista en embarazos de riesgo. Eligió Clínica Alemana, donde nacieron sus dos hijas mayores y que entonces tenía una unidad para esos casos.
Este viernes 31 de julio, en el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago, la Fiscalía Metropolitana Oriente formalizó la investigación contra su médico tratante, Rodrigo Sáez Astaburuaga, por cuasidelito de lesiones graves.
Previamente, en la misma audiencia, la defensa del imputado solicitó el sobreseimiento definitivo, cuya petición fue desestimada. Por el contrario, el tribunal decretó arraigo nacional para el ginecólogo.
De presión alta a preeclampsia
El relato del caso consta en la querella que la familia presentó en mayo de 2025. Según ese escrito, Bárbara llegó con malestar, piernas hinchadas y sensación de ahogo. Quedó hospitalizada por sospecha de un alza de presión. Ese día le indicaron un medicamento para prevenir convulsiones.
La querella sostiene que recién una semana después le diagnosticaron preeclampsia, una complicación que eleva la presión y puede dañar órganos. Esa tarde le hicieron una cesárea de urgencia y sus hijas nacieron sanas. En ese marco, indican que nunca, ni antes ni después, le dieron medicamentos para bajar la presión.
Según cuenta la familia, esa jornada el marido no pudo volver a la maternidad por la pandemia y porque debía cuidar a las hijas mayores, de uno y tres años. Por eso fue su hermana quien la acompañó aquella madrugada del lunes 13: inesperadamente, la encontró rígida y sin poder hablar.
A comienzos de 2021 decidieron trasladarla a un centro de rehabilitación en Houston, donde sigue hasta la fecha. Sus gemelas cumplieron seis años este mes.
¿Más imputados?
La querella la presentó su madre, porque Bárbara no puede ejercer sus derechos como víctima. Su abogada, Trinidad Luengo, subraya que el líbelo apuntó a todos los responsables y que la Fiscalía imputó a uno solo. "No descartamos que, durante el curso de la investigación, la Fiscalía pueda llegar a formalizar a otras personas en la causa", afirmó en conversación con Informe Especial. Los tratamientos asociados a Bárbara, aseguró, los ha costeado la familia.
El abogado Jonatan Valenzuela, defensor del ginecólogo imputado, declinó referirse a los hechos mientras la investigación siga abierta. Advirtió que una formalización solo comunica ante el juez lo que se investiga, "sin que constituya en caso alguno un pronunciamiento de carácter acusatorio ni tampoco relativo a la culpabilidad o inocencia".
Consultados por IE sobre el asunto, Clínica Alemana se manifestó en la misma línea: "Lamentamos profundamente los hechos ocurridos el año 2020. Asimismo, en relación con la formalización de la investigación contra un médico de nuestra institución, informamos que la ley nos impide referirnos al caso específico, así como a los antecedentes de la paciente y su tratamiento", explicaron mediante un comunicado.
"Hemos colaborado activamente con la labor investigativa del Ministerio Público, poniendo a disposición de las autoridades todos los antecedentes que corresponden, dentro del marco legal vigente, y continuaremos haciéndolo", aseguraron.
Con todo, consultada sobre si la institución se acercó a la familia en estos seis años, la abogada Trinidad Luengo fue categórica: "No".
