La UNESCO anunció la incorporación de 14 nuevas reservas de biosfera en distintos rincones del planeta, elevando a 797 el número total de territorios que integran la Red Mundial de Reservas de Biosfera, distribuida en 145 países. El anuncio estuvo acompañado de otra iniciativa clave: la presentación de una guía práctica para periodistas destinada a fortalecer la cobertura de temas ambientales en un contexto marcado por la desinformación y el aumento del contenido generado mediante inteligencia artificial.
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Tres países se suman por primera vez
Entre las nuevas designaciones destaca que Montenegro y Timor-Leste cuentan, por primera vez, con una reserva de biosfera reconocida por la UNESCO. A ello se suma Aruba, que se convirtió en el segundo país del mundo cuyo territorio completo queda bajo esta categoría de protección y desarrollo sostenible. Otro de los hitos de este año fue la incorporación de la ciudad de Quebec, en Canadá, convirtiéndose en la primera ciudad designada íntegramente como reserva de biosfera.

"Las reservas de biosfera nos confirman cada día que proteger la naturaleza y mejorar la vida de las personas no son objetivos contrapuestos", señaló el director general de la UNESCO, Khaled El-Enany. "Las designaciones de este año abarcan todos los continentes habitados y muestran plenamente lo que significa vivir en armonía con la naturaleza", añadió.
¿Qué son las reservas de biosfera?
Las reservas de biosfera son territorios reconocidos por su relevancia ecológica, cultural y social. Su objetivo es demostrar que la conservación de la biodiversidad puede convivir con el desarrollo sostenible y el bienestar de las comunidades. A diferencia de otras figuras de protección, estos espacios promueven la participación activa de las personas que habitan en ellos, integrando a comunidades locales, pueblos indígenas, organizaciones de la sociedad civil y actores productivos en la gestión del territorio.
Desde 1971, las reservas de biosfera forman parte del Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB) de la UNESCO y han sido fundamentales para impulsar modelos de convivencia armónica entre las personas y la naturaleza. Actualmente, junto con los sitios naturales del Patrimonio Mundial y los Geoparques Mundiales, abarcan más de 13 millones de kilómetros cuadrados de ecosistemas terrestres y marinos bajo el alero de la organización.
Las 14 nuevas reservas de biosfera
Los nuevos territorios incorporados a la red son:
- Albania: Lago Escútari.
- Argelia: Theniet El Had.
- Aruba: Isla de Aruba.
- Azerbaiyán: Gran Cáucaso.
- Camerún: Takamanda-Gorila del río Cross.
- Canadá: Ciudad de Quebec.
- Filipinas: Matibay na Bayan ng Sablayan.
- Mongolia: Tost Toson Bumbiin Nuruu.
- Montenegro: Cuenca del lago Escútari.
- Paraguay: Sur del Alto Paraná.
- Portugal: Sierra de la Estrella.
- República Islámica del Irán: Dalankuh-Qamishlou.
- Timor-Leste: Nino Konis Santana.
- Viet Nam: Phong Nha-Ke Bang.
Además, la UNESCO aprobó ampliaciones territoriales en cinco reservas ya existentes ubicadas en China, España e Italia.
Periodismo ambiental frente a la desinformación
Junto con estas nuevas designaciones, la UNESCO y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) presentaron la guía "Informar sobre el medio ambiente: manual práctico para periodistas". El documento fue elaborado por y para profesionales de la comunicación, con aportes de organizaciones especializadas como Reuters Institute, Pulitzer Center, Covering Climate Now y Fondation Hirondelle.

La guía entrega herramientas para abordar temas ambientales con rigor y seguridad, incluyendo estrategias para enfrentar la desinformación climática, verificar contenidos generados por inteligencia artificial, investigar daños ambientales y fortalecer mecanismos de rendición de cuentas.
En un escenario donde la crisis climática y la pérdida de biodiversidad ocupan cada vez más espacio en la agenda pública, la UNESCO destacó que el acceso a información confiable resulta esencial para la toma de decisiones informadas y el fortalecimiento de la democracia.
Laboratorios vivos para el futuro
Para la UNESCO, las reservas de biosfera son verdaderos laboratorios vivos donde ciencia, cultura y gobernanza se articulan para generar soluciones sostenibles. Estos territorios representan ejemplos concretos de cómo la protección de la naturaleza y el desarrollo humano pueden avanzar de manera conjunta, contribuyendo además a las metas internacionales de conservación, como el compromiso global de proteger el 30% de las áreas terrestres y marinas del planeta hacia 2030.