El senador del PS y jefe del Comité del Socialismo Democrático, Juan Luis Castro, abordó la bullada remoción de Pedro Araya (PPD) de la presidencia de la Comisión de Constitución del Senado. Al respecto, el parlamentario defendió la decisión afirmando que Araya actuó de manera individual, distanciándose del comité y dejando de representar la línea del grupo político.
"Fue una decisión dolorosa pero inevitable, puesto que desde hace ya un tiempo largo, este senador fue tomando distancia y dejando de conversar con sus pares para poder tomar iniciativas propias en lo que se refiere a la agenda de seguridad y otras materias", dijo en diálogo con Estado Nacional Prime.
Las conversaciones de Araya con el Ejecutivo y su distanciamiento del comité causaron molestia e inconformidad al interior del comité. En ese sentido, Castro aclaró que la medida fue tomada en conjunto con el PPD. "Fue el propio vicepresidente del PPD el que firmó la nota de remoción. Por lo tanto, esto, lejos de ser algo entre dos partidos, terminó siendo un problema focalizado", agregó.
"En este caso dejó de representarnos, se hizo la modificación, conserva su prerrogativa. Nadie le quita su derecho a votar como quiera en la sala. Pero no puede presidir una comisión liderada por la oposición y terminar en un pacto con el gobierno sin decirle nada a nadie. Así de simple y así ocurren las cosas", complementó.
Polémica zanjada
Asimismo, desestimó que esta determinación afecte el acuerdo administrativo o genere inestabilidad en el Senado. En este contexto, dio a conocer que las diferencias con el PPD quedaron zanjadas tras una reunión entre las directivas de ambos partidos desarrollada esta noche.
"Hace pocos minutos acaba de culminar una reunión cumbre entre la directiva del PPD y el PS. La directiva del PS, encabezada por Paulina Vodanovic, fue a saludar a la directiva del PPD y esto ha culminado con un apretón de manos y con una solución ya total a un problema que fue una desavenencia objetiva, dolorosa, pero que ha quedado superado y no va a ser una fricción entre estos dos partidos", dijo.
Sobre la búsqueda de pactos legislativos, Castro enfatizó que el Ejecutivo debe buscar acuerdos con los sectores políticos completos y no a través del "piquineo" o negociaciones individuales.
Cuestionamientos a Rabat
Respecto a la controversia por las rebajas de condenas a 56 reclusos por delitos de agresión sexual contra menores de edad otorgadas por el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, Castro aseveró que es una situación que deja mal posicionado al Gobierno.
"Fue una decisión muy mala porque es contradictoria con lo que dice el gobierno, que dice proteger a las mujeres, a los niños, y que sin embargo aquí, frente a delitos que son tan desdorosos como el abuso sexual, empieza a aplicar indultos en la práctica. Todo esto, la verdad, no tiene una explicación hasta el día de hoy".
Ante la posibilidad de una posible acusación constitucional, Castro afirmó que "se han dicho cosas que no son entendibles ni plausibles y, por lo tanto, yo creo que es probable que la Cámara de Diputados haga una interpelación. Por lo que yo he escuchado, no depende de nosotros los senadores, pero se van a usar mecanismos para poder exigir una respuesta y ojalá una reversión de la medida que se ha adoptado".
"El gobierno debe dar una explicación sensata porque esto está costando muy caro a la imagen del gobierno, que hoy día no tiene una explicación plausible de hechos tan complicados como los que hoy día están perdonando a través de estas conmutaciones", agregó.
Finalmente, al ser consultado sobre el hecho de que el Presidente no se hubiese enterado previamente de esta decisión del ministro, Castro evaluó que refleja "un episodio de desorden, de descoordinación, de que los ministros toman decisiones por su lado", concluyendo que corresponde al Mandatario evaluar la continuidad y decisiones sobre su gabinete.