La Comisión de Libertad Condicional de Talca concedió por unanimidad el beneficio de libertad condicional al excarabinero Patricio Maturana, condenado a 12 años y 183 días de presidio por el delito de apremios ilegítimos con resultado de lesiones graves gravísimas contra Fabiola Campillai.
La decisión, que se hará efectiva el próximo 2 de diciembre de 2026 en el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Molina, generó la inmediata reacción de la actual senadora de la República, quien había expuesto formalmente su oposición ante la instancia judicial.
A través de un comunicado, la parlamentaria manifestó su rechazo al dictamen. "Como víctima y como senadora de la República, afirmo con claridad que esta decisión constituye un acto de impunidad", sostuvo Campillai.
En su declaración, la legisladora criticó el alcance de la medida respecto al cumplimiento de las penas en delitos de violaciones a los Derechos Humanos: "No me quedaré de brazos cruzados. Recurriré a todas las instancias judiciales correspondientes para revertir esta decisión y, si es necesario, acudiremos a instancias internacionales", afirmó.
"Esta decisión envía un mensaje grave a todas las víctimas de violaciones a los Derechos Humanos: que el cumplimiento de las condenas puede reducirse, aun cuando los crímenes fueron cometidos desde el poder del Estado", criticó.
En la misma línea, Campillai expresó que "soy una víctima más en la larga y triste historia de violencia estatal en Chile. Por eso, mi lucha por justicia también es por todos los ciudadanos del país: nadie debería ser mutilado ni perder la vida en el contexto de una manifestación, participe o no en ella".
"Perdí la vista, el gusto y el olfato, pero no he perdido la convicción ni la fuerza, menos ahora. Este golpe no me debilita: me compromete más que nunca con una lucha que no es solo mía", enfatizó.
Cabe señalar que, el ataque contra Campillai ocurrió el 26 de noviembre de 2019 en San Bernardo, cuando recibió el impacto de una bomba lacrimógena en el rostro. El hecho le provocó la pérdida irreversible de la vista, además de secuelas graves en el gusto y el olfato.
Maturana se mantenía recluido en la cárcel de Molina, recinto donde desde febrero de 2026 ya contaba con el beneficio de salida dominical otorgado por el Consejo Técnico de Gendarmería.